"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

Sobre las operaciones terroristas en Caracas: contexto y orquestación

Desde el pasado miércoles 7 de junio y durante este jueves 8, la ciudad capital de Venezuela, Caracas, ha sido blanco de importantes operaciones por parte de grupos armados que, mediante la fachada de bandas criminales, han operado en acciones de terror y generación de caos.

Estos eventos han sido protagonizados por bandas lideradas por alias «El Koki», alias «El Garbys» y alias «El Vampi» como principales cabecillas de grupos. Las bandas delincuenciales han protagonizado hechos para generar zozobra a la población de la Cota 905, El Paraíso, Quinta Crespo y sus alrededores, disparando al aire o contra la población civil y enviando delincuentes en motos y camionetas, fuertemente armados, a otros sectores cercanos como el bulevar de El Cementerio, para intentar marcar presencia en el mismo y obligar a las personas a retirarse a sus casas.

Las redes sociales se llenaron de cientos de tuits de habitantes de la zona, con videos y audios de los disparos. Algunas personas informaron de balas perdidas que irrumpieron en sus viviendas. Otro sector que fue atacado el miércoles 7 por los delincuentes fueron los túneles de El Paraíso, donde habrían arremetido contra conductores que transitaban la zona, refiere el medio Alba Ciudad.

Según el periodista de sucesos Román Camacho, las acciones de este miércoles dejaron tres civiles asesinados, un antisocial muerto en el peaje de la Cota 905 y siete heridos de bala, entre ellos dos funcionarios. De igual manera, las acciones han tenido continuidad este jueves.

La metodología de los grupos es particularmente sobresaliente. Se trata básicamente de operaciones de amedrentamiento y de ataques indiscriminados contra civiles y de ataques a cuerpos policiales, sin ningún propósito delincuencial más allá que el de causar terror.

De acuerdo a las informaciones divulgadas, un civil identificado como Giovanni Rafael Bracamonte transitaba este miércoles por la autopista en una Trailblazer roja cuando antisociales le dispararon al llegar a los túneles de El Paraíso.

«Bracamonte se mantuvo dentro del interior del túnel resguardado junto a otras personas heridas. Lamentablemente falleció. Aún reportan personas dentro de los túneles esperando salir», escribió Camacho este miércoles a las 10:00 de la noche. También informó de una señora muerta en la calle de Las Tres Sirenas en la Av. Nueva Granada por bala perdida.

Los criminales también procedieron a quemar una gandola en las inmediaciones de un túnel de la ciudad.

Respuesta policial y fabricación de un evento «político»

Desde horas de la mañana del jueves el despliegue de contención se ha hecho sentir por parte de los órganos de seguridad de Venezuela. Al más alto nivel, a cargo de la ministra de Interior, Justicia y Paz, Carmen Melendez, se anunciaron acciones de aseguramiento de la zona y se restringió el tránsito vehicular por algunas importantes arterias viales de Caracas.

La ministra refirió el «despliegue de un nuevo operativo de protección y resguardo de nuestro pueblo en Caracas, específicamente de las parroquias La Vega, Santa Rosalía, El Paraíso, San Juan y El Valle».

«Los Organismos de Seguridad del Estado continúan desplegados en las zonas vulneradas por estos criminales y no descansarán hasta rescatar el control absoluto», agregó.

No obstante, ante la toma de los accesos a las zonas donde se atrincheraron los grupos terroristas, trascendieron informaciones de que estos grupos intimidaron a la población local, haciéndolos «escudos humanos», ordenándoles cacerolear y bajar hasta los accesos de sus comunidades en supuesto rechazo a las acciones policiales.

La estrategia tendría doble propósito. Por un lado, retardar el acceso de los cuerpos policiales a las zonas en cuestión y con ello distraer y facilitar la fuga de los líderes de los grupos armados y, al mismo tiempo, convertir la situación en un evento político, donde no faltaron señalamientos contra el gobierno venezolano y argumentos en materia de Derechos Humanos.

La singularidad, congruencia y oportunidad de la arremetida armada

La reacción de estos grupos armados ha tenido especial singularidad, ya que no se trata de una reacción más de grupos frente a los órganos de seguridad. En realidad, por sus características, esta arremetida armada guarda clara coherencia con la fabricación de un cuadro de terror, por el tipo de fuerza indiscriminada que se ha empleado y, además, por el contexto.

Este jueves ha arribado al país una misión de exploración de la Unión Europea (UE) que se dispone a estudiar integralmente la situación del país para así determinar si la UE enviará o no una misión de observación electoral para las megaelecciones de noviembre.

La misión debe determinar condiciones esenciales en el proceso preliminar a las elecciones, el funcionamiento institucional y la posición de las organizaciones políticas en el país. Pero adicionalmente, uno de los elementos a destacar serán las condiciones de seguridad para el eventual equipo de observación.

La contundencia de la arremetida armada guarda un claro sentido de orquestación para fabricar, ante la misión visitante, la existencia de un «Estado fallido» en el país.

Adicionalmente, hay factores políticos que han usado los eventos para atizar, en algunos casos, empleándolos como elemento de provocación e instigar a un uso de la fuerza militar del Estado venezolano en las populosas comunidades. Tal fue el caso de Juan Guaidó, señalado por el Estado venezolano de financiar y aupar estos grupos.

Guaidó ha increpado desde su cuenta Twitter:

Por otro lado, Freddy Guevara hizo un señalamiento en el que tácitamente indicó que solo cediendo a las demandas de la oposición venezolana habría una pacificación de las operaciones armadas, tanto en la ciudad capital como en el sur del país.

Guevara establece un condicionamiento del uso de la fuerza de las bandas armadas al resultado de las presiones políticas contra el gobierno venezolano y que son presentadas a modo encubierto en el llamado «Acuerdo de Salvación Nacional» propuesto por Juan Guaidó y aupado por el gobierno estadounidense.

Básicamente, Guevara convierte a estos grupos armados en actores políticos beligerantes, dándoles un papel en un cuadro insurreccional y haciéndolos piezas de la negociación política. En la oposición también juegan a las relaciones públicas en la campaña antiterrorista del Estado venezolano.

El nivel de sincronía y oportunidad de estos eventos reviste en el importante y fabricado riesgo de que, ante estas circunstancias, la misión de exploración visitante pueda alegar motivos que «justifiquen» nuevamente el no acompañamiento y observación de la UE en otras elecciones en Venezuela.

Esa posibilidad es señalada por el experto electoral antichavista Eugenio Martínez, quien en el pasado participó junto a la Mesa de Unidad Democrática (MUD) en negociaciones con el chavismo. Martínez dijo desde su cuenta Twitter: «Y en medio de la balacera en la Cota 905 y el terror que genera en la ciudad… llega a Caracas la Misión Exploratoria de la UE, que entre otras cosas debe evaluar los riesgos de seguridad para desplegar una Misión de Observación Electoral en noviembre».

La decisión, posiblemente adversa a Venezuela, pudiera generarse por parte de la UE teóricamente amparada en los eventos fabricados en Caracas. De ser así no guardaría congruencia con otros contextos donde se desarrollan elecciones en condiciones de verdadera inseguridad y no hay cuestionamientos por parte de la UE.

Tal es el caso de México, donde en la víspera electoral de fecha reciente se reportaron 70 homicidios de personas vinculadas al proceso electoral 2020-2021, de los cuales 28 eran candidatos o aspirantes a diferentes cargos públicos, hechos que tuvieron lugar en zonas ampliamente controladas por grupos armados y estructuras narcotraficantes.

No obstante, y en lo que a Venezuela refiere, para la política nacional en sus esferas más altas, en Caracas justo ahora no solo se disputa la tranquilidad y la seguridad ciudadana, se disputan además condiciones claves para que pueda haber un acompañamiento y observación a las elecciones en Venezuela, lo cual será un factor inapelable para el encadenamiento de estas elecciones por venir a un proceso de desmoronamiento de los consensos alrededor del bloqueo y las presiones contra Venezuela.

Entendiendo la necesidad de los factores políticos venezolanos en acelerar los procesos de regularización de la política en el país, entre el chavismo y entre los sectores opositores no alineados a Guaidó, hay un claro consenso de que las próximas elecciones deben contar con un respaldo internacional en el que la UE es un factor clave.

La declaración política en torno a los movimientos armados registrados en Caracas tienen el denominador de que hay sectores alineados a la estrategia estadounidense de cambio de régimen (Guaidó-López), comprometidos en imponer un rompimiento de las condiciones electorales por vía de la fuerza criminal armada y con prácticas terroristas.

Son estos sectores los primeros interesados en que no se produzcan reconocimientos a las condiciones electorales y políticas reales del país y son los principales beneficiarios de la tesis de «Estado fallido». De ahí que ello explica cómo por las vías de discurso han dado una narrativa con funcionabilidad política a la arremetida armada, generándole un espacio de congruencia y oportunidad.

 

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