"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

Médicos Cubanos Acuden en Ayuda de la Italia de Meloni

Por Marc Vandepitte Y  Toon Danhieux

Es la segunda vez en cuatro años que una brigada de médicos cubanos ayuda a Italia a salir de un apuro. Que un país pobre como Cuba envíe médicos a un país rico como Italia es cuando menos curioso. ¿Qué está pasando exactamente?

Escasez crónica

Al principio de la crisis del COVID Italia se vio desbordada por el virus. Todo el mundo recuerda las terribles imágenes de hospitales abarrotados con pacientes moribundos. Cuba envió entonces una brigada médica para ayudar a hacer frente a los peores sufrimientos. Una vez controlada la pandemia, las y los médicos y enfermeros cubanos regresaron a casa.

Dos años más tarde otra brigada de personal médico de Cuba se desplazó a Italia, concretamente a Calabria, la zona más meridional de Italia. La brigada sigue activa. Esta vez no se trata de una urgencia, sino de una escasez grave y crónica de médicos italianos en la región. Un ejemplo: casi la mitad de las vacantes de médicos de urgencias quedaron sin cubrir en Italia en 2020.

Esta escasez se debe a la emigración masiva de médicos italianos al extranjero. Entre 2019-2021, 21.000 médicos, en su mayoría jóvenes, y otros 17.000 enfermeros se marcharon a países europeos en su mayoría, pero también a los Estados del Golfo, donde pueden ganar más. Según una encuesta, el 40% del personal médico italiano se plantea marcharse. Los médicos también se están desviando a clínicas privadas italianas que les pagan más.

Además de los salarios más bajos, las deficientes infraestructuras, las largas jornadas laborales y la burocracia no solo disuaden a las y los enfermeros italianos, sino que también impiden la entrada de extranjeros en busca de oportunidades en el sector. Médicos de otros países no quieren trabajar en Italia porque ganan mucho más en países como Francia, Alemania o Bélgica.

Lorenzo Grillo della Berta, responsable de sanidad en Morbegno, al norte de Milán, habla de un hospital con solo 15 camas que cerró por falta de personal. «Es un lugar remoto y no es atractivo. Una vez que cruzas la frontera con Suiza, ganas mucho más», concretamente 3.000 euros al mes frente a 1.500 euros.

Cuba presente

La situación se hizo insostenible en Calabria. Roberto Occhiuto, presidente de este estado meridional, hizo todo lo posible por traer médicos del extranjero, pero fue en vano. «Lo intenté con médicos albaneses. Me dijeron que en Italia pueden ganar entre cinco y seis veces más que en su país, pero que en Alemania pueden ganar mucho más».

La Habana sí respondió positivamente a su petición y se firmó un contrato para 497 médicos, 171 de los cuales ya trabajan actualmente en la región con la idea de quedarse tres años.

En 2025 cuando los cubanos regresen a su país, una cuarta parte de los 102.000 médicos italianos habrá alcanzado la edad de jubilación, según los sindicatos italianos. Así que para entonces el problema seguirá sin resolverse.

Medicina para el pueblo

Resulta cuando menos curioso que un país del Sur con un nivel de prosperidad al menos diez veces inferior al de Italia y que además vive bajo el bloqueo más estricto y prolongado de la historia mundial, demuestre ser capaz de intervenir eficazmente en las crisis sanitarias de Italia, primero durante la pandemia del covid en el norte del país y ahora desde hace más de un año en el Sur.

Tal vez eso diga mucho sobre el modelo socialista de sociedad y sus prioridades. La sanidad es una prioridad absoluta en Cuba. El país invierte el 11,4% de su PIB en el sector, más del doble que la mayoría de los países de América Latina.

Cuba tiene 9 médicos por cada mil habitantes, frente a solo 2,3 en Estados Unidos. Según Unicef, Cuba es el país más seguro de América Latina para que vivan niños y adolescentes. A pesar de la actual escasez de medicamentos y otros problemas económicos, en 2023 la mortalidad infantil fue del 4 por mil. Es la cifra más baja del continente y comparable a la de los países ricos industrializados.

El Banco Mundial lo describe así: «Cuba ha recibido reconocimiento internacional por sus logros en educación y sanidad, con unos resultados en la prestación de servicios sociales que superan a la mayoría de los países del Sur y en algunas áreas igualan los criterios del primer mundo.»

La asistencia sanitaria en Cuba está totalmente en manos del gobierno. La formación de médicos es gratuita para todos y quienes la inician no lo hacen, desde luego, para ganar mucho dinero. A consecuencia de ello Cuba forma a muchos más médicos de los que necesita para su propia población y algunos de ellos están encantados de ser enviados al extranjero.

“Vale, pero millones de veces más la vida un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la tierra». Es una cita de Che Guevara situada a la entrada del Hospital Universitario de La Habana, que sin duda inspira a las y los cubanos que van de misión y salvan vidas en todo el mundo.

¿O medicina por el dinero?

En Cuba los especialistas, médicos generales y demás personal sanitario son asalariados. En otras palabras, son empleados. En Europa, suelen ser «autónomos» y sobre todo los especialistas, apuestan por los mayores ingresos posibles, en un sistema de medicina por prestaciones y salarios honorarios.

Para mantener esos salarios altos, a menudo se crea o se mantiene una escasez artificial. Un exceso de médicos reduciría los ingresos de los médicos y especialistas. Por eso los “sindicatos” de médicos de los países europeos intentan limitar el acceso a los estudios de medicina.

Y luego están los recortes en el sector. En Italia se hacen sentir con mucha fuerza. Durante la pandemia el gobierno prometió invertir más en sanidad pública, pero solo fueron promesas. El gobierno de extrema derecha de Meloni está recortando el gasto sanitario. En 2023 el gasto era del 6,6% del PIB, en 2025 será solo del 6,2%, en un momento en que la población envejece y, por tanto, aumentan las necesidades.

Mientras que los especialistas ganan bastante menos que en los países vecinos, los salarios de los demás médicos y trabajadores sanitarios de los hospitales públicos son escandalosamente bajos. No es de extrañar, pues, que haya una aguda escasez de personal médico y que los trabajadores sanitarios se declararan en huelga a principios de diciembre. Se calcula que el 85% del personal sanitario ha dejado de trabajar.

Es revelador que un país en el que gobierna la extrema derecha tenga que recurrir a médicos “comunistas” para salir del paso.

Fuente: Rebelión

29/01/2024

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