OJO CON ONU MUJERES

En redes y canales comerciales de TV circula una campaña “con piquete al revés” impulsada por  ONU Mujeres, entidad  dedicada a  la promoción de la   igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

Campaña útil para  destacar muy someramente algunos rasgos  de la manipulación subliminal, de la violencia ideológica/política     que los tanques de pensamiento cuelan  en propuestas aparentemente favorables a causas difíciles de cuestionar.

Campaña, montada en este caso en pro de  la mujer  que parte  de dos “certezas”:

– la humanidad está conformada  por dos conjuntos humanos ahistóricos, uno de hombres y otro de  mujeres, en su gran mayoría  pobres,  marginales (no pauperizadas ni marginadas) y víctimas de las circunstancias

– las actividades identificadas como “femeninas” el cuidado y protección de otros, del hogar, de la naturaleza, de la vida… ejercidas amorosamente desde un “nosotros” son inferiores a las identificadas como “masculinas”, sustento  de la civilización, jerárquicamente estructuradas,  tecnológicamente avanzadas y violentamente ejercidas desde el “yo”.

En consecuencia, igualar  los  géneros supone  necesariamente  el empoderamiento de  las mujeres. Su liberación de tareas “femeninas”, poco productivas y, en consecuencia, no remuneradas, para que puedan dedicar su (nuestro) tiempo y energía a contribuir con  la productividad y el crecimiento económico, soportes de la  Paz y el Progreso. ¿Cómo?  compartiendo en lo posible las tareas más domésticas y traspasando la mayor parte de sus responsabilidades de cuido al Estado.

¿Dónde está el piquete?  veamos a grandes rasgos como sus creadores se apropian de dos metas de las luchas feministas -igualdad (particularmente la cambiaría por equidad) y empoderamiento- y las retuercen a conveniencia del estatus.

-sustentan  el  derecho a “progresar” de las mujeres y a participar en el mundo laboral masculino en la  desvalorización de  lo  femenino y en  la validez universal de la concepción de progreso dominante.

-Entonces, en  concordancia con  ello y con la supuesta poca productividad   del   cuidado de la vida, las instan  a empoderarse como población económicamente activa con el fin de  contribuir con el proceso especulativo de acumulación de capital característico de esta época.

– las instan a asumir un trabajo remunerado (no como grandes filósofas, artistas o científicas) sino en cualquier actividad que les permita disponer recursos suficientes para convertirse en consumidora eficaz autónoma para la casa, la familia, y para ella misma. No en vano la mayoría de los videos publicitarios están dirigidos a ellas.

-ladinamente y de pasadita proponen reducir el peso del Estado a través del intercambio de roles con las mujeres.

Si condimentamos lo anterior con  la producción  experimental de  úteros artificiales para liberar  a las mujeres de llevar al feto en su vientre, resulta fácil imaginar la película futurista concebida  por los ideólogos del Gran Reseteo.

Ello, al igual que gran parte de ese tipo de campañas, es  incompatible con cualquier proyecto real de cambio en  procura de la sobrevivencia de la vida en nuestro planeta. Y en el caso específico venezolano,  con el proyecto socialista bolivariano, nuestra   Constitución, los Objetivos Históricos del Plan de la Patria, la Nueva Época  y el Poder Popular.

No tienen idea del privilegio que implica ser mujer ni de la fuerza que nos acompaña.

Sáb, 26 nov, 2022

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