La Ley Antibloqueo como estrategia antiimperialista

«Yo apoyo la Ley Antibloqueo, tengo sobrados motivos históricos, políticos, económicos, sociales, morales y espirituales. Apoyo esta ley porque la nación debe pasar de Estado Republicano Pasivo a Estado Estratégico Activo, la movilidad, permanente, el movimiento eficiente de sus componentes y de sus estructuras, junto al pueblo es la garantía del éxito en este momento histórico.

Los opinadores de oficio y opositores amargados de siempre están más preocupados de los puntos y las comas de esta nueva ley, que de crear las condiciones para romper el bloque económico, financiero, comercial y comunicacional al cual está sometido nuestro país por voluntad del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. Para mí el éxito reside en la gran capacidad de movimiento y movilidad del Pueblo, la FANB, el Gobierno y los Empresarios serios y responsables, es decir la verdadera Unión Cívico Militar Empresarial, consiente y patriótica, eminentemente convencida, transparente, honesta y honrada. Esta estrategia exitosa en muchos otros países que a lo largo de la historia se han visto bajo operaciones de bloqueos o sitio, han vencido y logrado el triunfo trabajando unidos en un solo sentido.

Si bien la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela debe ser Cumplida y protegida, junto a ella y con el pueblo debemos buscar muy hábilmente, astutamente, pícaramente, avispadamente destruir el cerco económico, financiero, comercial y comunicacional que nos han impuesto en es este momento. Mucho espíritu de lucha tenemos, mucho espíritu patriótico también lo tenemos, ahora con la Ley Antibloqueo, adquirimos poder y libertad de maniobrar en todos los ámbitos, de esta manera damos un paso adelante cambiando de un Estado Republicano Pasivo a un Estado Estratégico Activo,  que da respuesta a esta guerra económica pero versátilmente e inteligentemente.

Debemos ser más audaces y más picaros en lo económico, energético, comercial, aprovechar nuestra posición geográfica, nuestro mar territorial, zonas fronterizas y pueblos fronterizos, afianzar el comercio e intercambio folclórico fronterizo y aprovechar la permeabilidad económica y financiera de los 19 paraísos fiscales que están frente a nuestro país y que van desde Panamá hasta Trinidad y Tobago, sumado a los pueblos hermanos de las zonas fronterizas con las Repúblicas de  Guyana, Brasil y Colombia, cuyos pueblos desde la época de la independencia siempre han sido aliados de sus hermanos Venezolanos».

«Ningún imperio tiene la capacidad de poner a pelear a pueblos hermanos, de una misma historia, de una misma geografía, de una misma situación social, me refiero a Colombia, Brasil, Guyana y Venezuela, quienes siempre serán vecinos y hermanos, una cosa son los gobiernos y otra cosa son los pueblos, allí estaría el gran éxito de Venezuela para romper este macabro bloqueo económico, abominable voluntad de Estados Unidos de Norteamérica.

Debemos usar la fuerza y el poder de la amistad, nuestros lazos afectivos, históricos y culturales, hacer despertar a Latinoamérica, dar a conocer que el dolor y las lágrimas de Venezuela finalmente serán también su dolor y su llanto.  Venezuela está resuelta a ser libre e independiente, eso es nuestro signo, pero el bloqueo, este sitio, esta aniquilación, esta condena a muerte que nos han impuesto los Gobiernos de Estados Unidos de Norteamérica, tienen que recibir una contundente, feroz, hábil, picara, astuta y firme respuesta y la Ley Antibloqueo, es el primer paso dentro del inicio de una nueva estrategia antiimperialista».

«La mejor política es la honradez» Simon Bolívar.  ¡Venceremos!

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