"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

La Derecha Boliviana en su Laberinto

Por Gabriela Montaño y Camila Vollenweider

En la última encuesta de CELAG en Bolivia (noviembre de 2022) se le consultó a la población opositora al Gobierno de Luis Arce quién consideraba que era actualmente el líder de la oposición, y casi el 70 % no identificó un liderazgo claro.

Luis Fernando Camacho fue el más señalado, pero con muy bajo porcentaje (20 % de los opositores), y muy concentrado en Santa Cruz.

La mayoría de la ciudadanía opositora también tiene sentimientos negativos respecto a su clase dirigente (entre rechazo y decepción, el 45,3 %, e indiferencia, el 22,5 %).

Los resultados electorales de 2020 (Arce 55,1 %, Carlos Mesa 28,83 % y Camacho 14 %) dejaron a la oposición muy golpeada. Asimismo, los resultados de las elecciones subnacionales de 2021 dejaron a la oposición de derecha con un limitado alcance territorial: Creemos, el partido de Camacho, se circunscribe sólo a Santa Cruz, y Comunidad Ciudadana (Mesa) no tiene Alcaldías ni Gobernaciones propias. Estas dos siglas son las únicas de la oposición que tienen representación en la Asamblea Plurinacional.

Se ha demostrado una vez más que, desde que gobierna el MAS, no son capaces de alcanzar el poder por la vía democrática.

El conflicto reciente en torno a la fecha de realización del censo nacional, que incluyó un violento paro de 36 días en el departamento de Santa Cruz, obedece a la búsqueda desesperada por parte de la mayoría de la oposición de abrazarse a un nuevo eje para volver a tener un cierto grado de protagonismo, para desestabilizar y erosionar al Gobierno, y también para ordenarse internamente y cohesionarse, en la medida de lo posible.

El censo, un tema técnico convertido por la derecha cruceña en un hecho político, debía realizarse en 2022 y fue postergado por el Gobierno debido a la pandemia. Finalmente, luego de muchas idas y vueltas, la fecha fijada por Ley será para marzo de 2024.

¿Su importancia? Los resultados del Censo son importantes por el reparto de recursos presupuestarios, y también por la nueva distribución resultante de escaños por departamentos en la Asamblea Legislativa.

El conflicto concluyó con una larguísima lista de vulneraciones a los derechos humanos en Santa Cruz, la terrible afectación a la economía de la gente, el desprestigio del paro como mecanismo de presión de los grupos de poder y una salida algo rebuscada por parte de la dirigencia cruceña opositora: la ley de implementación de los resultados del censo. Es preciso tener en cuenta que, en la votación legislativa por esta ley, la bancada del MAS se dividió. Unos la apoyaron y otros se opusieron argumentando que no era necesario una ley, dado que ya existía un decreto presidencial que tenía el mismo contenido.

    Actualmente, podríamos diferenciar varios tipos de oposición en Bolivia:

Derecha fascista y regionalista: tiene elementos similares a la trumpista o la bolsonarista, sobre todo en la utilización de símbolos religiosos y un discurso intolerante (racista, misógino, antidemocrático y secesionista). Está liderada por Luis Fernando Camacho, gobernador del departamento de Santa Cruz y artífice del golpe de Estado de 2019. Durante el paro por el censo no logró convencer a otros alcaldes o gobernadores de irradiar nacionalmente el conflicto.

Derecha tradicional: la expresión de esta facción es Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba. Militar en retiro y empresario, fue miembro del partido de Banzer, ocupó diferentes cargos ejecutivos en su departamento y concurrió dos veces a elecciones presidenciales. Durante el conflicto por el censo respaldó la definición técnica de la fecha para 2024 y asistió a todas las convocatorias hechas por el presidente Arce.

Derecha en declive: Carlos Mesa y ‘Tuto’ Quiroga serían las expresiones de esta derecha que tuvo una proyección nacional importante en su momento y que hoy no sólo se ha mimetizado discursivamente con la derecha fascista, sino que sus dos principales e históricas figuras no han conseguido mantener su capital político y mediático. En el conflicto por el censo apoyaron los reclamos cruceños.

   Oposición de origen popular: existe una oposición que no es de derecha. Se trata de un conjunto de autoridades electas a nivel departamental y local en las subnacionales de 2021 que tienen un origen plebeyo y/o son cercanos a los sectores populares en sus territorios. Ninguno de estos funcionarios fue electo por los partidos con representación nacional en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Ideológicamente, algunos se muestran como una centroizquierda indigenista y otros como una centroderecha democrática. Representantes de la primera tendencia son, por ejemplo, Eva Copa (alcaldesa de El Alto) y Damián Condori (gobernador de Chuquisaca), que pertenecieron al MAS hasta esa elección, y en la segunda tendencia estarían Jhonny Fernández (alcalde de Santa Cruz) o Alejandro Unzueta, gobernador del Beni. Todos tuvieron una postura diferente a la ultraderecha cruceña liderada por Camacho en el último conflicto en Santa Cruz y mostraron distanciamiento con el paro.

En definitiva, la oposición boliviana está ante una encrucijada, que se explica en un doble sentido.

Por un lado, está la cuestión territorial que dificulta una articulación en todo el país. La identidad regionalista de un sector constituye una dificultad para ‘entenderse’ con el resto del país, y así poder conformar un bloque común opositor (además, hay que destacar que también existe un amplio conjunto de gobiernos subnacionales que están en manos de agrupaciones ciudadanas y partidos de distintos signos ideológicos y sin representación parlamentaria nacional).

Por otro lado, existe una ausencia de ‘temas y asuntos’ de interés cotidiano que tengan potencialidad para ser banderas opositoras con gran apoyo ciudadano. Ni el censo, ni mucho menos la revisión del encaje federal de algunos departamentos en el Estado Plurinacional de Bolivia, son aspectos que le preocupen al pueblo boliviano en su día a día. El Gobierno del MAS, encabezado por Arce, continúa mostrando importantes logros en su gestión, particularmente sobre la clase media y los sectores populares, que contrastan fuertemente con los magros resultados de la derecha parlamentaria y regionalista.

Las elecciones presidenciales y legislativas se celebrarán hacia mediados de 2025, año del Bicentenario de la Independencia del país y aún no suenan candidaturas, al menos públicamente. A medio camino de las elecciones, la única realidad es que el MAS gobierna y que la oposición sigue dispersa en su laberinto.

FUENTE CELAG

Diciembre, 2022

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