Paradojas de un “Marxista” Monetarista

Tengo un amigo que se asume marxista y cuando hablamos del tema inflacionario en Venezuela, recita a la perfección  la teoría monetarista de la inflación, como si fuese un aventajado discípulo de Milton Friedman…¿Parece contradictorio?… a mí eso es lo menos que me parece. Veo en mi amigo a un neoliberal que no quiere salir del closet o quizás es transneoliberal (un neoliberal atrapado en el cuerpo de un izquierdista).

Lo cierto es que para alguien que se concibe a sí mismo como marxista, o simplemente de izquierda, avalar la teoría monetarista de la inflación lo conduce a enormes contradicciones.

Partamos de que esta teoría se puede resumir en que para que los precios no suban, la gente debe ser más pobre; con excepción de los oferentes de bienes y servicios (entiéndase: comerciantes y productores) que dominan los mercados, porque los pequeños y medianos oferentes, también terminan siendo víctimas al caer la demanda. Esta afirmación surge del mecanismo como funciona, en la realidad, esa teoría. Veamos:

Cuando se incrementa la cantidad de dinero circulante en una sociedad, se ve estimulada la demanda general, ya que ese dinero agregado se distribuye a través de los distintos tipos de canales de distribución del dinero (salarios, compras, pagos de deudas, etc.). Al incrementarse la demanda en una velocidad superior al de la producción de bienes y servicios, se genera, momentáneamente, una escasez de los bienes y servicios más demandados…¿Qué ocurre ante la escasez?… bueno, aquí viene la verdadera causa de la inflación: los oferentes se aprovechan del temor que le genera al comprador la escasez, y suben a voluntad el precios de los bienes y servicios. ¿Acaso si no suben los precios, los oferentes de bienes y servicios pierden? Obviamente no. Lo único que podría ocurrir es que los bienes demandados se agoten absolutamente por un período, mientras la producción se incrementa y cubre  la demanda. Esta situación la podemos asimilar a aquella situación donde una muchacha que viste una minifalda es violada y la culpan a ella por el hecho de haberse puesto la minifalda, en lugar de centrar la culpa en la causa necesaria que es la perversión del violador. La falda sólo facilito el trabajo del violador perverso e incluso pudo incrementar su morbo, pero para que se cometiera el delito, la condición necesaria es la voluntad perversa del violador. En este caso, la falda sería el dinero. Pero el violador perpetra su delito si las condiciones se lo permiten, haya o no haya minifalda de por medio, porque lo que lo hace cometer el delito es su patología, como en el caso del oferente, lo que hace que los precios suban no es el dinero que circula, es el afán de lucro de los oferentes.

La Teoría Monetarista de la Inflación la podemos asimilar a la Teoría de la Generación Espontánea, que fue una teoría biológica que sostenía que podía surgir vida compleja, animal y vegetal, de forma espontánea a partir de la materia inerte.

Esta teoría surge en la antigua Grecia, con seguidores de la talla de Tales de Mileto, Aristóteles y Anaximandro, entre otros; y se mantuvo viva durante más de dos mil años. Para ellos la vida podía surgir del barro, de la materia en putrefacción, del agua de mar, del rocío y de la basura, ya que ahí observaron la aparición de gusanos, insectos, cangrejos, pequeños vertebrados, etc. A partir de ahí, dedujeron que esto se debía a la interacción de la materia no viva con fuerzas naturales como el calor del sol.

Hoy sabemos que esa teoría siempre estuvo equivocada, ya que sostuvo como esencial, lo que era superficial o aparente.

En la Teoría Monetarista se pretende aparentar que lo que genera una subida de precios es la cantidad de dinero circulante y no la voluntad de los oferentes.

Retomando el tema, al subir los precios ante una situación de escasez, los oferentes crean una nueva escasez, que podemos llamar la escasez por los precios, que es la que se produce cuando al elevarse el precio del producto, este sale de la capacidad de pago de muchos consumidores; en ese momento, esos productos desaparecieron para esos consumidores.

Por deducción simple, nada de eso ocurriría si la gente no tiene más dinero, es decir, si se mantiene pobre. Pero si los consumidores son más pobres, la producción se ve necesariamente afectada. Nadie produce más si no hay demanda agregada.

Pero la Teoría Monetarista de la Inflación no viene sola; está unida indisolublemente a la hipótesis del “Dinero Inorgánico”. Este es otro de los sofismas más grandes de la historia económica.

Según la hipótesis del Dinero Inorgánico, los gobiernos pueden crear dinero más allá del valor de cambio (precio) de todos los bienes y servicios que se produce en la sociedad, y al incrementarse la masa monetaria de esa manera, se produce un incremento general de precios a través del mecanismo que describimos en párrafos anteriores. Ese mecanismo que describimos oculta la verdadera causa principal de la subida general de precios: el afán de lucro de los oferentes, y esta hipótesis del Dinero Inorgánico es una absoluta mentira que le otorga una coartada a la Teoría Monetarista. Veamos en que consiste la mentira:

Comienza la mentira al decir que la única fuente de creación de dinero es el gobierno a través de sus autoridades monetarias, a sabiendas que la segunda y más importante fuente de creación de dinero es la banca comercial, que cada vez que presta dinero, lo crea. Pero nunca encontrarán una teoría o una ley económica donde las distorsiones sean culpa de los oferentes privados.

La otra parte importante de la mentira es cuando dicen que el gobierno puede crear más dinero que el que se requiere para la circulación de los bienes y servicios que se producen en el país, y la principal causa que esgrimen es el financiamiento del déficit fiscal.

Entendiendo el déficit fiscal como la diferencia negativa entre lo que el gobierno recauda (ingresos provenientes de tributos y otros ingresos), y lo que gasta ( en bienes y servicios producidos en el país). Es decir, el gobierno gastó más de lo que le ingresó. Eso supone que quedó endeudado con proveedores ¿Qué pasa si el gobierno no les paga? Seguramente los lleva a la quiebra y eso sí afecta negativamente la economía nacional.

Cuando el gobierno crea dinero para pagar sus deudas nacionales, simplemente está pagando el precio de bienes y servicios que ya consumió y que se produjeron en el país en ese período fiscal. Vemos entonces, que al cubrir el déficit fiscal, el gobierno no está creando más dinero que el que es necesario para cubrir los precios de determinado número de productos que ya utilizó; sencillamente está pagando tarde lo que ya consumió. Esto es aplicable también a cuando el Banco Central compra deudas de PDVSA y crea dinero para pagar a los acreedores de la empresa estatal.

Cuando el gobierno decreta aumentos generales de sueldo no se puede decir que está creando dinero inorgánico, ya que el servicio que prestan los trabajadores tanto del sector público como privado, genera valor agregado al producto interno bruto nacional, pero la máxima de experiencia nos dice siempre, que jamás se decretan aumentos de salario si no hay presión de los trabajadores, y los trabajadores sólo presionan por un aumento de salario, cuando sienten que el salario que hasta ese momento ganaban, ya no les alcanza para cubrir sus necesidades, eso significa que ya las cosas subieron de precios. Es decir, siempre los aumentos de salarios van detrás de los aumentos de precios.

Cuando el Banco Central cambia las divisas que recibe de PDVSA, sencillamente convierte en moneda nacional un valor producido por una actividad industrial nacional que exporta su producto, lo que mantiene a esa liquidez dentro del tamaño de la producción nacional.

No existe un gasto que realice el gobierno, que no tenga sustento en bienes y servicios en la economía real. Entonces, el dinero que se cree para pagar el precio de esos bienes y servicios estará siempre dentro del tamaño de la economía del país.

Si se comprende lo hasta ahora explicado, la conclusión es que el Dinero Inorgánico no existe, ya que no es posible crear más dinero que el necesario para que los bienes y servicios producidos en una sociedad, circulen.

Todo este entramado teórico, de sofismas, medias verdades y absolutas mentiras, tiene como propósito fundamental ocultar la verdadera razón de la inflación, que se traduce en el incremento abusivo de los márgenes de ganancia de los oferentes que dominan los mercados; lo que termina determinando la acumulación de riquezas en muy pocas manos en perjuicio de las grandes mayorías…¿Alguien que se sienta medianamente de izquierda puede aceptar, o peor aún, avalar esas teorías?

1 comentario

  • Buena explicación, entonces una posible alternativa a la solución de la inflación, es que el pueblo organizado disminuya o deje de comprar los bienes de consumo por un periodo de tiempo,¿ boicot?

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