Historia de la infamia

Frente a estos acontecimientos relacionados con la invasión, frescos todavía, sorprendidos por ver hasta dónde puede llegar la ambición de los seres humanos, que por el disfrute del poder no les importa echar su nacionalidad al cesto de la basura, ni su honra, ni el estigma que dejaran a sus descendientes en generaciones futuras, me puse a indagar, si en la historia de Venezuela, se habían presentado casos tan detestables de cipariso  contra nuestra patria.

La historia nos enseña muchos casos de encuentros y desencuentros de liderazgos, ambiciones, deslealtad de mandos, intentos de asesinatos Santander-Carujo a Bolívar) hacia líderes patriotas y asesinatos propiamente dichos a otros como el caso de José Antonio Sucre, en épocas convulsionadas de la Venezuela en plena lucha contra los colonialistas españoles. En muchas oportunidades el grueso por ejemplo de los ejércitos patriotas, estaban constituidos por nacionales, que sobre la base del chantaje, la amenaza y algunos en busca de oportunidades, nutrían esos ejércitos, contra los propios intereses de su nación y de la independencia de nuestra región.

Pero digamos que en la Venezuela, post independencia, sólo he podido encontrar un caso, de alianza clara con potencias extranjeras, que casualidad, que algunos países, hoy como ayer, formaban parte de la cumbancha contra nuestro país, es decir, que son reincidentes y quizás por los mismos motivos, las ambiciones por nuestro territorio y nuestros recursos naturales.

Me refiero al caso (1901-1903), cuando un grupo de caudillos liderados por el banquero Manuel Antonio Matos, aliándose con empresas transnacionales como New York & Bermúdez Company, Orinoco Steanship Company, La Francesa de Cables Telegráficos, El Ferrocarril Alemán; se confabularon e intentaron derrocar al Gobierno de Cipriano Castro que había llegado al poder, mediante el proceso denominado Revolución Restauradora (1899).

Apellidos que hoy nos parecer conocidos formaron parte de la conspiración que apoyó a Matos en esta aventura, como Boulton, Velutini y otros banqueros fueron los financistas de esta conspiración. La intentona, fue finalmente sofocada por las fuerzas leales a Cipriano Castro.

Encontramos igualmente, el caso de Venancio Pulgar, que rivalizando al gobierno de los azules y siendo Presidente del Estado Zulia se negó a aceptar la administración de ese gobierno, lo desconoció y proclamó la autonomía del Estado Zulia. Esta rebelión fue también sofocada por José Ruperto Monagas, quien detuvo a Pulgar y lo puso custodia en el Castillo Libertador de Puerto Cabello. Pero no relatan los historiadores, en ningún momento que Pulgar, se hubiese conjurado, aliándose con potencias extranjeras para dividir a Venezuela.

Relato estos dos casos, que fue los que pude averiguar, porque quisiera hacer un parangón, con esta intentona de la ultra derecha venezolana, en pleno Siglo XXI, de confabularse con potencias extranjeras, no sólo para robar activos de la República de Venezuela, que son propiedad de nuestro pueblo, sino, también, de aliarse con esos mismos factores para atentar contra la soberanía, la independencia de nuestro pueblo e intentar asesinar al Presidente de la República y altos personeros del Ejecutivo Nacional, amén, de todos los inocentes que pudieran morir en una intentona como la comentada.

Este intento de invasión a Venezuela, rompe todos los moldes anteriores, superlativamente, está lleno de iniquidades, ruindad, traición desmedida, y de tan baja moralidad, que además de utilizar los propios recursos de nuestro pueblo para pagar a los mercenarios de los países que apoyaron tan burda maniobra, llegaron al extremo de unirse con Carteles de Drogas,  para usar el dinero sucio proveniente de un delito que toda la humanidad condena y valerse de los métodos criminales y asesinos ya ampliamente conocidos de esas organizaciones, que rayan en la barbarie y la pérdida de todo sentimiento humanitario.

Las características de este intento de invadir a Venezuela y lo revela el mismo contrato firmado por las partes actuantes, muestra la perversidad de los actos que iban a cometer para logar sus fines y los extremos ruines de entregar la nación a mandos extranjeros haciendo papilla la soberanía de Venezuela, la cual sería repartida a los mejores postores, a sangre y fuego, repeliendo cualquier actitud que osare enfrentarse a semejante infamia.

Ningún estamento de la vida institucional nacional, quedaría ileso. El poder dado por los representante de la ultra derecha venezolana, cuyo representante más conspicuo es Juan Guaido, ungido por el imperialismo norteamericano, como presidente de Venezuela, violando normativas nacionales e internacionales, no tenía límites.

Si Uds. comparan los intentos de Matos contra Cipriano contra Cipriano Castro o la ingenuidad de Pulgar de independizar al Estado Zulia, no hay punto de comparación, por que el contrato firmado por la ultra derecha venezolana es infamante y perverso. Buscaba el exterminio de miles de venezolanos. En este contrato se entregan en cuerpo y alma a potencias extranjeras  cometiendo delitos, que en sus propios países aliados se pagan con la vida.

POR ESO AFIRMAMOS QUE LA CONDUCTA DE LOS VENEZOLANOS IMPLICADOS EN ESTA INVASIÓN IGNOMINIOSA  PASARÁ A LA HISTORIA COMO EL ACTO MAS INFAME COMETIDO CONTRA LA PATRIA DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR Y LOS FIRMANTES DEL CONTRATO INFAMANTE SERÁN RECORDADOS CON VERGÜENZA HASTA POR SUS PROPIOS DESCENDIENTES.

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