Nuestra lucha contra la pandemia sigue

Escrito por Alirio Liscano

Estamos frente a un “colapso civilizatorio”. ¿Qué está en crisis hoy? El neoliberalismo, el peor capitalismo que ha existido, un modelo de vida dominado por la codicia, el lucro y el ventajismo social, aún contra nuestros propios semejantes.

Es una “cultura” presidida por los antivalores del “cuánto hay pa´ eso”, “quítate tú pa’ ponerme yo”, o “en la puerta del cielo, primero yo que mi padre”, todas frases egotistas que se cruzan en la cháchara diaria. Como también transitan, el consumismo, el racismo y el machismo, expresiones ideológicas de la misma “mentalidad capitalista”.

No mencionamos ahora las guerras mundiales del Siglo XX, Corea, Vietnam, Laos y Camboya, las Torres Gemelas o “las 7 bases militares”. Ni tampoco Irak, Libia y Siria. Ni la perenne masacre sionista del pueblo palestino. Ni de Saddam, Gadaffi o Milosevic.

No tocamos ahora la  rocambolesca “Operación Gedeón” que sin duda continúa, aunque Trump y que “pensaría” en una entrevista con Maduro; o el levantamiento de los hermanos afrodescendientes y otros sectores aplastados en Metrópoli, manifestaciones dramáticas de este divino aunque agónico “american way of life”.      

Hablamos de la “humilde” pandemia COVID 19, que está galopando hoy hacia los 10 millones de contagios y las 500 mil víctimas. Y que el Presidente Nicolás Maduro, a la cabeza de la Comisión Presidencial, sigue controlando con medidas vigorosas y puntuales.

Es correcta la política de recibir a “todos”. Es la política bolivariana de derechos humanos universales y sin discriminaciones. Los venezolanos que vuelven a la patria, detentan el derecho original; los millones de colombianos que viven con sus familias entre nosotros, también; luego el tema es un asunto de máximo control y disciplina social.

El Presidente Maduro, chavista como es, le salió temprano al toro; luego vino la visita de “casa en casa” que es rutina de esta “democracia protagónica”; después creó el “sistema 7 + 7” y ahora le agregó fuerza con la cuarentena radical, acompañándola de varias decisiones territoriales que refuerzan todo lo hecho hasta hoy.

¿A dónde apuntan las medidas?  A priorizar los estados y municipios más impactadas por el virus, sin bajar la guardia en otros. Medidas especiales en Distrito Capital, La Guaira, Miranda, Aragua, Zulia, Lara, Trujillo, Táchira, Apure y Bolívar.

¿Por qué? Porque estamos ante un foco infeccioso muy agresivo: el Mercado de Las Pulgas de Maracaibo, aún peor que la Escuela Deportiva de Margarita. Observe su onda expansiva en los estados vecinos del Zulia. ¿Y Mérida, qué?. Y  dijo la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, que ya ha escalado hasta 363 contagios y 8 muertes.

Por otro lado, la pandemia se ha tornado especialmente delicada en la frontera  con Colombia y Brasil, límites que arrojan el 80% de los contagios detectados, por lo que los Puestos de Atención Social Integral (Pasi), han tenido que endurecer los protocolos.

Estados Unidos y Europa han ratificado que la medicina privada es “antisocial”. Cuba y Venezuela han probado que la medicina socialista es para los pueblos. Y los países latinoamericanos que siguen el modelo yanqui revelan los peores desempeños de la Patria Grande. Son ellos principalmente, Brasil, Perú, Colombia, Ecuador y Chile. 

Estos pueblos hermanos, gobernados disque por “presidentes”, han mostrado de todo: urnas rodando en la calzada; fallecidos en las calles; hospitales agonizando; morgues colapsadas; escasez de ataúdes; médicos y paramédicos contagiados, fallecidos y sin apoyo; exhumación de antiguos restos para enterrar los pandémicos y fosas colectivas.

Y a sus “mandatarios payasos” haciendo comentarios impertinentes, confusionistas o “chistosos”, es decir, irresponsables, porque no se trata de sus familiares. Insoportables el “caníbal” Trump, el “nosferatus” Bolsonaro, el “satánico” Piñera, el “pisa pasito” Vizcarra, la “mona lisa” Iván Duque y el enigmático Moreno, todos con cara de “yo no fui”.

Son las caras del neoliberalismo, sistema que no responde por nada ni nadie.

Todos “muertos” ya: ingirieron cierto bebedizo de Neoliberalismo con Covid 19.

Maduro sigue haciendo su parte. Cumplamos con la nuestra. Conciencia, disciplina, responsabilidad social. Es un tema “fronterizo”, pero sobre todo de compromiso solidario entre nosotros mismos. Necesitamos el apoyo mutuo, familiar y comunitario. Llegó un familiar extrañamente, chequeo con él. Cuidemos nuestras familias (y las otras).

Francamente inquieta eso de que las mafias paramilitares están vendiendo a los grupos familiares el “paquete completo”, pasando por trochas ignoradas, sin alcabalas que los controlen y prácticamente hasta las puertas de sus casas. 

Por aquí comenzamos: el capitalismo produce muerte porque hasta la vida se compra y se vende. Pero habemos quienes acusamos a otros sin asumir nuestros deberes. He visto gente sin “tapaboca” denostando de la Guardia Nacional. Seamos responsables. Tenemos muchas razones para confiar en nuestros jefes políticos, militares y policiales.

Somos el pueblo de las dificultades. El de Bolívar y Chávez. Que vamos con Nicolás “por la vencida”, porque tenemos sangre de cóndores y ha  llegado la hora de los hornos, la hora del pan que Jesús puso en la mesa para todos.

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