Antonio José de Sucre, A 195 años de la fundación de Bolivia

Antonio de José de Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho, a las órdenes del Libertador  Simón Bolívar, comandó y triunfó en las batallas de  Pichincha en Quito y Ayacucho en Perú, derrotando a los generales españoles, Aymerich y Canterac respectivamente, triunfos que junto a los de las batallas de Bombona y de Junín comandadas por el propio  Bolívar, dieron la libertad al Ecuador y al Perú. La batalla de Ayacucho creo las condiciones para avanzar sobre del Alto Perú derrotando los restos del ejército español que quedaba por esos territorios. Ayacucho sello la Libertada de América.

El alto Perú estaba conformada por 4 provincias del Virreinato de la Plata, a saber Chuquisaca, La Paz, Cochabamba y Potosí y a solicitud de sus pobladores y previa autorización der Bolívar, el 10 de Julio de 1825, hace 195 años, Sucre instala la Asamblea Nacional de dichas provincias, que el 6 de agosto del 1825 declaró la independencia y el nacimiento de una nueva república que se llamó Bolivia en homenaje a Bolívar y de la cual Antonio José de Sucre fue su primer presidente.

En 1821 Bolívar, lo destina a iniciar la Campaña del Sur en Guayaquil, tiene entonces apenas 26 años y una carrera militar que comenzó a los 15 años en Caracas cuando estudiaba ingeniería, incorporándose en el 1810 a la revolución. Provenía de una familia muy rica y distinguida de Cumana, ciudad del oriente venezolano, su madre muere cuando él tenía 7 años, su padre, abuelos y hermanos fueron militares, la familia toda se unió a la causa patriota, y fueron muy castigados por la guerra, a pesar de ello jamás fue arrastrado por el dolor, la venganza o la amargura, la crudeza de la guerra a muerte le hizo decir: “ El recuerdo de las acciones heroicas de los hombres muertos por la Patria es una lección importante para los que viven”

El Libertador, valoraba su talento, su valentía, su metodicidad, su capacidad organizadora y política, cumplió con excelencia,  junto con el Teniente Coronel Pedro Briceño Méndez y el Coronel José Gabriel Pérez, el encargo de la redacción y negociación con representante del gobierno español, del Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, firmado en  Santa Ana de Trujillo en Venezuela, el 27 de noviembre de 1820, entre el Libertador Simón Bolívar presidente de Colombia y el General en Jefe del Ejército español, Pablo Morillo; Dicho Tratado es precursor del derecho internacional humanitario, sus normas jurídicas son hoy día reglas de conducta internacional de obligatorio acatamiento y validez universal, sobre el mismo, el Libertador escribió,  lo siguiente:

Este tratado es digno del alma del General Sucre: la benignidad, la clemencia, el genio de la beneficencia lo dictaron; él será eterno como el más bello monumento de la piedad aplicada a la guerra; él será eterno como el nombre del vencedor de Ayacucho.”

Guayaquil  aunque se había independizado, estaba perdido. Al llegar Sucre,  lo salva, gana un combate y conjura otro sin combatir, logrando un Armisticio con los realistas, que le dio tiempo para prepararse y luego triunfar en Pichincha.

Sucre, era muy humanista,  por lo cual Bolívar dijo:

“Para el General Sucre todo sacrificio por la humanidad y por la patria, le parece glorioso. Ninguna atención bondadosa es indigna de su corazón: él es el general del soldado.”

Bolívar y Sucre, llevaron al Sur, la experimentada e invencible tropa de la gran Colombia como un acto unitario, de hermandad y solidaridad, con la lucha de los pueblo de américa contra España, gesto, no siempre comprendido pues los enemigos sembraban dudas sobre el desprendimiento e interés de Bolívar. En Perú Debieron  sortear muchos y peligrosos obstáculos generados por una oligarquía muy privilegiada, hipócrita y traidora.

Las Credenciales que el Libertador otorga a Sucre para ir al Perú dan cuenta de la confianza y el alto concepto que tenia de él.

“El general Sucre va dirigido cerca de este gobierno para exponerle los árbitros y medidas que en mi opinión son saludables. Lleva un carácter diplomático para darle mayor peso e importancia a su misión. Confieso con franqueza que no ha dado Venezuela un oficial de más bellas disposiciones ni de un éxito más completo….”

Como gobernante, conforme a los ideales inculcados por Bolívar, libero a los indígenas de la servidumbre, les otorgo tierras, fundo escuelas y hospicios para los huérfanos, con lo cual se ganó enemigos.

Su suerte también fue la Bolívar, sufrir el martirio y la ingratitud, con apenas 35 años de edad, fue asesinado, en Colombia, el 4 de  junio de 1830, por la misma conspiración que intento asesinar a Bolívar y genero una  crisis política que llevo a la Gran Colombia a su división, objetivo orquestado por Santander quien aliado a los estadunidenses y a los ingleses, aglutinaron contra el proyecto Bolivariano, todas las envidias y los egoísmos de las oligarquías criollas. Al asesinar a Sucre, se privaba a Bolívar de su sucesor y a los pueblos de América de unirse para ser felices y grandes como ellos lo soñaron.

De Sucre Bolívar dijo:

El General Sucre es el Padre de Ayacucho: es el redentor de los hijos del Sol; es el que ha roto las cadenas con que envolvió Pizarro el imperio de los Incas. La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Cápac y contemplando las cadenas del Perú rotas por su espada.

¡Viva Sucre y Viva Bolívar! ¡Que vivan sus legados!

.

Bibliografía:

Biografía de Antonio José de Sucre Gran Mariscal de Ayacucho por Alfonzo Rumazo González

Resumen de la Vida del General Sucre, por El Libertador Simón Bolívar- Paginas escogidas por  Mario Torrealba Lossi.

Deja tus comentarios