Ganó la verdad en una batalla crucial: 20 de mayo y propuestas económicas

Escrito por Red Angostura

Ganó la verdad de la historia del pueblo venezolano

Ganó la política en nombre de la verdad del Comandante Chávez

Ganó la verdad que pelea diariamente contra el cerco financiero, la paridad cambiaria zombi, la especulación y la hiperinflación inducida.

Ganó la verdad de la autodeterminación de los pueblos y la integración latinoamericana.

Ganó la verdad de las victorias políticas del presidente Nicolás Maduro, ante el relanzamiento del asedio imperialista durante los últimos cinco meses.

El escenario económico del 20 de mayo

En un escenario económico crítico, caracterizado por un proceso hiperinflacionario inducido, en tanto alcance de la manipulación del tipo de cambio; el ataque a la monedad nacional; el desabastecimiento programado de alimentos y medicinas; la escasez de efectivo: el pueblo, conscientemente, decide la victoria bolivariana del 20 mayo, la reelección del presidente Maduro.

La guerra económica contra la patria se expresa como una escalada de agresiones que muta y se intensifica, dependiendo del momento político y de las   políticas económicas avanzadas por el gobierno bolivariano:

Desde el año 2013, la guerra económica es re direccionada con base del desabastecimiento programado y selectivo de bienes esenciales, mediante la   perturbación    de los canales de distribución. Ante esa escalada, el presidente Nicolás Maduro crea los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y otorga directamente al pueblo la competencia de distribuir los alimentos:

Entre los años 2015-2016, la guerra económica es relanzada mediante la aceleración e intensificación del bloqueo financiero y comercial; el contrabando de extracción; el aislamiento diplomático; y la disminución de los niveles por los grandes monopolios industriales, con el grupo polar al frente, disminuyen sus niveles de producción.  Esta nueva agresión coincide con el desplome de los precios del petróleo y con los mayores compromisos de pago de la deuda.

Entre los 2017-2018, la administración Trump formaliza (oficialmente) el embargo comercial y el bloqueo financiero encubiertos o solapados, dado que los precios del crudo comenzaron a recuperarse y los ingresos potenciales en divisas también: el imperio norteamericano, decidió extremar el bloqueo. Es cuando el gobierno bolivariano anunció migrar hacia una canasta de monedas que permitiera contar con ingresos en denominación distinta al dólar norteamericano y   crea el petro, una cripto-divisa cuyo objetivo primordial es sortear el asedio o cerco imperialista.

El ritmo creciente de la manipulación del tipo de cambio, del ataque a la moneda, y la hiperinflación, rebasa las políticas económicas del gobierno bolivariano y sus políticas para proteger el pueblo venezolano. Particularmente, los ajustes de los niveles de salario. Es menester activar políticas, medidas y dispositivos que reviertan el escenario económico actual. Esa alternativa exige de actuar, simultáneamente, sobre las causas económicas estructurales y los efectos de la guerra económica.  En la presente coyuntura, no puede obviarse que la capacidad y potencialidad destructiva de la guerra económica guarda una relación directa con los aspectos estructurales de la economía venezolana

Finaliza un ciclo político

Asistimos al fin de un ciclo político: la victoria política que reafirma el horizonte de cambio revolucionario está topada con un escenario económico de alto riesgo:

El pueblo de a pie y a pedal sostuvo el pulso histórico que testimonia la capacidad política del chavismo, para superar situaciones críticas; han sido derrotadas las   políticas que tienen por finalidad constituir al pueblo como un sujeto sin pasión política, conservador y reactivo; como un pueblo inerme ante las oleadas del terror imperial, y de la política del apoliticismo. Un núcleo político-ideológico duro, una masa crítica de pueblo dinamiza el desempeño político de la patria y la transformación de la sociedad venezolana. Esa es la cuestión crucial que realmente cuenta en las horas de batir el cobre: está claro, para propios y extraños, que no se trata de un asunto político de poca monta y sin trascendencia radical.

En términos del escenario económico llegamos al llegadero:  a la peculiar situación que exige dilucidar y resolver, en gran medida, los conflictos políticos en los ámbitos de lo económico; a la coyuntura política que emplazan la real política económica transformadora.  Antes de referirnos directamente a esta cuestión y presentar nuestras propuestas económicas, es menester presentar (sucintamente) determinadas consideraciones política acerca del partido, del PSUV; el Estado y el poder popular; la reactivación del momento constituyente; y las demandas del pueblo venezolano con relación del desempeño de la Revolución Bolivariano y del gobierno bolivariano

  1. La cuestión del partido, del PSUV

Es menester que potenciemos el PSUV, la fuerza partidista garante de la Revolución Bolivariana, la fuerza electoral que representa entre el 85 y 90% de la votación chavista.  En esa perspectiva, el nuevo ciclo político exige del PSUV:

  • Acompasar, la conexión entre el PSUV y el pueblo, con base de relaciones democráticas, recreando nuestros vínculos con el pueblo.
  • Calibrar formas de organización, estilos y métodos de trabajo partidista.
  • Erradicar prácticas   que configuran instancias intermedias entre el partido y el pueblo, con base de lógicas sectarias y grupales.
  • Asumir que la fuerza de la contra-revolución es, en cierta medida, el alcance de cuestiones populares desestimadas por las fuerzas chavistas.
  • Redimensionar nuestros procesos  de formación política e ideológica, para reducir nuestras limitaciones teóricas y solucionar asuntos políticos que no hemos resueltos correctamente.
  1. La cuestión del Estado y el poder popular El desempeño de la Revolución Bolivariana, los logros y victorias políticas de los gobiernos chavistas están impactados por la fuerza inercial de la forma de Estado heredada, por la institucionalidad del Estado capitalista, y de su variante punto-fijista. Lanzar por la borda ese lastre, erradicar tal anacronismo, requiere de configurar nuevas estructuras y modelos de gestión de los Ministerios, Gobernaciones y Alcaldías; de las instituciones y modos de gobernar que aseguren: de la construcción de un sólido Estado nación Venezuela, el ejercicio de la democracia participativa y protagónica, y de la ruptura con la lógica económica del capitalismo
  2. Reactivación del momento constituyente. «Dadnos un gobierno que impida la transgresión de la voluntad general y los mandamientos del pueblo.» Mensaje de Simón Bolívar a la Convención de Ocaña, 28 de febrero, 1828.

La Asamblea Nacional Constituyente, victoria política del presidente Maduro por la calle del medio, significa antes que todo, que ahora es imposible invocar “Nosotros el pueblo” y apelar a la «voluntad del pueblo», mediante procedimientos y tecnicismos que desaparecen el pueblo de carne hueso, transgrediendo «los mandamientos del pueblo». Entonces, se impone persistir en la radical diferencia entre los procesos constituyentes activados por el chavismo y el constitucionalismo de las elites políticas y económicas. Es imperioso sostener ese   parte-aguas, que hace estallar toda idea de la potestad constituyente como un poder irregular, circunstancial o anómalo, y toda política con la finalidad de desplazarlo por la “normalidad” del poder constituido, por la visión liberal y hasta neoliberal del orden constitucional.

  1. Qué demanda el pueblo venezolano del desempeño de la Revolución Bolivariano y del gobierno bolivariano

Una serie de asuntos estratégicos y medulares, relacionados con los problemas estructura de la economía venezolana, los impactos de la guerra económica, los cambios revolucionarios (de todo orden y escala) que exige la consolidación del modelo productivo socialista bolivariano, configuran una estructura de demandas y de expectativas del pueblo venezolano, particularmente de orden económico. En ese marco de problemas y de asuntos irresueltos o resueltos a medias, antes de presentar las propuestas económicas (demandadas públicamente por el presidente Maduro), puntualizamos tres cuestiones claves:

  1. La razón económica “in extremis” de la guerra económica está dada por la urgencia estratégica que tiene el conglomerado imperio-finanzas-corporaciones transnacionales de participar en la Faja Petrolífera Hugo Chávez y en el Arco Minero del Orinoco, aboliendo el esquema vigente de las tasas impositivas y de las regalías,  los impuestos extraordinarios,  la  resolución de las controversias en tribunales internacionales, y el modelo de empresas mixtas con estructura  accionaria favorable al Estado Venezolano. En las actuales condiciones de lento crecimiento de la economía mundo, de la crisis de rentabilidad del capital, y de declive de la hegemonía del dólar, priva el realismo corporatocrático de apoderarse del “último negocio de su tamaño que queda en el mundo”.
  2. Es suficientemente obvio que las fuerzas chavistas debemos enfocarnos, sin dilación alguna, en las políticas y medidas económicas orientadas a superar los atolladeros relacionados con el tipo de cambio, la hiperinflación, la guerra especulativa de precios, y la distorsión de los canales de distribución. Y asumir que reglamentar la vida económica pasa por erradicar la corrosiva y destructiva permisividad jurídica, por imponer fuertes sanciones a los traidores de la patria, a los responsables de    los crímenes económicos y de la corrupción.
  3. Las fuerzas chavistas. no tenemos de otra que presentar nuestras mejores estrategias y avanzar con un ejercicio de la política que sea demostrativo de relaciones coherentes entre el lenguaje político y la conducción de las estructuras partidistas y estatales, entre lo que se dice y se hace en política: hay política en la clave de Chávez, cuando la movilización y organización del pueblo genera un mega corto circuito en el sistema de dominación, en la política conservadora y de derecha. Esa es la verdad verdadera de las fuerzas chavistas, en el marco de una confrontación con una vasta y compleja guerra de amplio espectro.

Propuestas por la Venezuela potencia y socialista

Las propuestas tienen el sentido de articular lo estructural con lo coyuntural y por eje central   revertir el proceso hiperinflacionario, y por tanto derrotar la distorsión y manipulación del tipo de cambio.

  1. Monetarias. Es estratégico que el Estado y el Banco Central impidan que terceros fijen el valor del bolívar

Propuestas.

  • Crear el bolívar oro soberano respaldado o anclado por la cantidad de oro en toneladas que se encuentra en las bóvedas del Banco Central de Venezuela. Esta medida permitirá actuar contra la manipulación del valor del bolívar, generar confianza en la moneda nacional y disminuir la fuga de divisas. El anclaje de la moneda nacional en oro requiere de minimizar o eliminar la venta de oro: el oro es nuestra garantía esencial ante ataques contra la moneda nacional y la economía venezolana; y de acrecentar, gradualmente, la producción de oro con base de la extracción artesanal y tecnologías ecológicas.
  • La otra alternativa es anclar el bolívar al petróleo, al igual que el petro; con la previsión de asegurar y mantener (de no “quemar”) las reservas de oro de la nación y de diseñar, para un futuro inmediato, “una cesta de commodities” (oro, petróleo, coltan, diamantes, etc.), que blinde el anclaje del bolívar oro soberano.
  • Para ponerlo en términos sencillos, el valor del petro podría ser equivalente a 1/2 barril de petróleo + 1/2 gramo de oro + 100 gramos de coltán, o algo por el estilo.
  • Validar y consolidar el control de cambio, permitiendo las transacciones de divisas privadas a través de las casas de cambio, sin que el Estado participe en ellas con las divisas provenientes de la exportación del sector público.
  • Transar los recursos financieros administrados por el Estado, en un porcentaje elevado, por la banca pública y única; y destinarlos   al fortalecimiento de la producción nacional (estatal, mixta y privada) y del sistema de protección que desarrolla el gobierno bolivariano.
  • Garantizar, efectivamente la disponibilidad de efectivo, debe actuarse sobre la causa que es la brecha cambiaria generada por la manipulación del tipo de cambio y el posterior contrabando de extracción en las fronteras. Al respecto, las medidas específicas están relacionada con el combate contra la hiperinflación
  1. Los ingresos petroleros y la gestión de las divisas. Propuestas
  • Crear por decreto de la ANC “La ley de ingresos y gastos de las divisas”. En el sentido de la  Ley Orgánica anual de Presupuesto de ingresos y gastos de la República  (artículo 311 de la Constitución de 1999), es menester aprobar, constitucionalmente, una Ley  para planificar: el uso de los ingresos provenientes de la exportación de los recursos naturales, procesados o no, o de cualquier otro ingreso proveniente de las exportaciones por parte del sector público; establecer  los criterios de asignación de las divisas; y crear un sistema automatizado y de acceso público  para  el control y seguimiento de los   beneficiarios,  del monto  de divisas otorgadas y de su uso; así como de los precios de importación y si fuese el caso, la supervisión desde el desembarque de  los productos  hasta su destino final.
  • La ley de ingresos y gastos de las divisas, implica la creación de un “Sistema automatizado integrado y de acceso público del uso de las divisas”, integrado por CENCOEX (organismo que asigna las divisas), las adunas en los puertos y aeropuertos, el SENIAT, la superintendencia de precios y de bancos y los organismos encargados de los controles previos como posteriores.
  • Aplicar una política y medidas que reduzcan, significativamente, la transferencia de los ingresos petroleros al sector privado, tanto en divisas como en insumos subsidiados.
  • Vender el petróleo y las otras riquezas naturales en petroyuanes u otras divisas no hostiles.
  1. Revolucionar el impuesto sobre la renta. Proponemos:
  • Impuesto que peche toda ganancia adicional (en términos porcentuales) con respecto de los niveles de ventas. Pechar los porcentajes de ganancia adicional que no se correspondan con los márgenes históricos de las empresas, establecer la base imponible (el impuesto) basado en el porcentaje de ganancia adicional relacionado con los ingresos por ventas y/o con los activos fijos, dicha ganancia debe ser enterada y pagada totalmente al fisco nacional. Para tal finalidad, es altamente recomendable el uso de la tecnología blockchain, ya que asegura controlar de manera integrada la facturación electrónica y los ingresos bancarios.
  • Dada la baja presión tributaria del 13% (en la región es el 40%) y que el 3% de los impuestos corresponde al ISLR (incluye las personas naturales) y el 10% por concepto de IVA (impuesto regresivo que afecta principalmente a la población de menores ingresos, y dada la elevada evasión fiscal (especialmente de los contribuyentes especiales y de la banca): se impone revisar el sistema tributario con la finalidad de establecer, urgentemente, los correctivos pertinentes.
  • Creación del Impuesto de frontera. El objetivo es equiparar el precio de los productos nacionales con respecto de los mismos productos de los países fronterizos y para combatir el contrabando de frontera.
  1. Hiperinflación, guerra de precios, especulación y escasez. La propuesta estructural del bolívar oro soberano para revertir la paridad cambiaria inducida, la manipulación del valor del bolívar, generar confianza en la moneda nacional y disminuir la fuga de divisas, está directamente relacionada con medidas para sanear la economía de estos males. Proponemos:
  • Control de la importación y la distribución de los bienes estratégicos por el Estado, con participación de la clase obrera y el pueblo.
  • “Sistema automatizado de control de la cadena y suministro de bienes subsidiados”. Para tal fin, utilizando el código QR  y visualizando “El tablero de control de mando integral”, diseñamos un prototipo aplicable al CLAP y la gasolina. El gobierno nacional puede hacerse uso de este dispositivo, está a su entera disposición.
  • Los acuerdos entre empresarios y el Estado, respecto del nivel de precios y el compromiso de abastecer a los precios acordados, debe ser público.
  • En términos inmediatos, aplicar “medidas correctivas”, para sanear la estructura de precios de los alimentos, medicinas y  repuestos del transporte público y privado.
  • Sin demora alguna: hacer cumplir la ley de la marcación de los precios, fecha de elaboración y fecha de vencimiento de los productos. El marcaje debe a hacerse en las fábricas, preferiblemente troquelado.
  • Aplicar la Ley de precios justos, que penaliza el boicot y otros delitos económicos:

“Artículo 55. Quienes conjunta o separadamente, desarrollen o lleven a cabo acciones, incurran en omisiones que impidan de manera directa o indirecta la producción, fabricación, importación, acopio, transporte, distribución y comercialización de bienes, así como la prestación de servicios regulados por la SUNDDE, serán sancionados por vía judicial con prisión de diez (10) a doce (12) años. Igualmente serán sancionados con multa de mil (1000) a cincuenta mil unidades tributarias (50.000) Unidades Tributarias y ocupación temporal hasta por ciento ochenta (180) días.

La reincidencia en la infracción establecida en el presente artículo será sancionada, con clausura de los almacenes, depósitos o establecimientos del sujeto infractor y la suspensión del RUPDAE, en los términos previstos en la presente Ley y desarrollados en su reglamento.

Artículo 56. Cuando el boicot, acaparamiento, especulación, contrabando de extracción, usura, cartelización u otros delitos conexos, procuren la desestabilización de la economía; la alteración de la paz y atenten contra la seguridad de la Nación, las penas contempladas se aplicarán en su límite máximo, igualmente, se procederá a la confiscación de los bienes, conforme a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.” Ley orgánica de precios justos G.O. 40.340 del 23-01-2014.

  • La medida del control de precios requiere de una Comisión Ética con la competencia y el poder de asegurar la efectividad del control de precios y la lucha contra la corrupción.
  1. Endeudamiento. Descartar la política de endeudamiento, salvo para programas económicos y sociales estratégicos, y para la defensa-seguridad nacional.
  2. La banca pública y las iniciativas socio-productivas del pueblo. Con base de los principios chavistas de sólo el pueblo salva el pueblo y de la construcción del socialismo: es menester: un eficiente, eficaz y sólido programa de acompañamiento y protección por la banca pública, de las iniciativas socio-productivas populares. Programa extensivo a la puesta en funcionamiento, por los obreros y el pueblo, de la empresas privadas y estatales con el estatus de vacío productivo y de paro con las puertas abiertas.
  3. Oficializar la publicación de las estadísticas económicas y sociales. Para impedir la guerra de cifras estadísticas y la manipulación de los datos por sectores privados y su corte de académicos.

8.. Dado el peso estratégico de la industria petrolera, hemos optado por presentar un documento específico sobre la materia.

Pascualina Curcio, David Nieves, Fernando Soto Rojas, Francisco Cedeño Lugo, María Alejandra Díaz, Luis Salas, Judith Valencia, Rodulfo Humberto Pérez, Agustín Calzadilla, Alexis Corredor, Omar Galíndez Colmenares, Enrique Tineo Souquet Nelly María Carrillo Rosales, Judith Salgado, Omar Hurtado Rayajussen, Ángel Salazar, Francisco Artigas, Ingrid Cortez, Oswaldo Tineo, Castor Díaz, Juan Rodríguez, María Pinto, Roger Jiménez José Rojas, Fabiola Pineda, Oscar Rivas, Esther Landaeta, Fortunato Herrera.

 

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