"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

Derivas y Contradicciones en la Ruta Electoral de las Oposiciones

El panorama de la ruta electoral donde se han inscrito las oposiciones es complejo debido al sinfín de tensiones y contradicciones que hay entre sus dirigentes. Incluso sus mismos analistas detectan el laberinto discursivo en que vive un segmento político que repite códigos y acciones del pasado.

Como elemento de mayor divergencia Fedecámaras, un tradicional aliado de este sector, ha pedido el levantamiento de «sanciones» tras alegar que esta medida permitirá “tener un comercio más fluido”. Así lo dijo el presidente recién electo del ente, Adán Celis, quien añadió que el venezolano que diga que quiere hostigamiento contra el país “es un loco”.

Sin embargo, los dirigentes opositores han desarrollado distintos marcos de comportamiento que han mostrado cómo se encuentra la política de ese lado.

Los giros y contragiros de Manuel Rosales

El excandidato a la presidencia y actual gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales, mantuvo en suspenso su participación en las primarias, pero hay señales. Luego de la reunión de precandidatos realizada el pasado lunes 17 de julio declaró: “No voy a entrar en un cuadrilátero de ataque, de odio, de violencia de unos contra otros”, con lo cual se refirió claramente a la actitud beligerante de la precandidata del movimiento Vente Venezuela, María Corina Machado, sobre el resto de las oposiciones.

Manifestó además que “ser candidato es para ayudar, no para crear más problemas” y que las primarias deberían realizarse bajo un sistema automatizado y moderno.

La actitud pragmática del líder del partido Un Nuevo Tiempo (UNT) coincidía con lo dicho en una entrevista para el programa “A 8 columnas” del canal regional Niños Cantores TV, donde declaró que:

“Yo tengo una votación importante y lo dicen todas las encuestas. No he ido a ningún estado, no he salido del Zulia, no he dicho que voy a ser candidato, y tengo una votación importante, pero eso no me indica que yo soy el chévere y que todo pasa por mí, no. Nadie tiene un liderazgo y un respaldo masivo, arrasador, es mentira. Uno tiene un poquito más de votos que otro. Pero aquí nadie ni es dueño de la oposición, ni es dueño de la votación, ni es dueño de la verdad. Aquí cada quien tiene un pedazo un poco más que otro”

Estas palabras también contrastan con el discurso de Machado, quien desde hace algunas semanas ha insistido en que el diálogo de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) con el gobierno nacional solo ocurriría luego de las primarias y que lo encabezaría el sector opositor vencedor en esos comicios. Vistas las tendencias de las encuestas realizadas a potenciales votantes, se abroga a sí misma el destino del diálogo político nacional. En este contexto, Rosales planteaba que la oposición no puede volver al camino de la violencia sino mantenerse en «la unidad, las primarias y la ruta electoral».

Sin embargo, hubo un giro el pasado miércoles 19 cuando voceros de UNT afirmaron que no inscribirán candidatura propia a las elecciones primarias, a despecho de que ya habían incorporado a un miembro,

El dirigente Luis Emilio Rondón expresó en una rueda de prensa que esta decisión «abrirá un compás de espera para evaluar las nuevas acciones a seguir. Venezuela contará con nuestro partido y nuestro líder, Manuel Rosales, con vistas a sumarse a la candidatura posible en respeto a la unidad superior», dijo.

Dos días después, durante el acto de instalación de la 79ª Asamblea Anual de Fedecámaras, realizada en el Teatro Baralt de Maracaibo, Rosales dijo que las «sanciones» comerciales aplicadas contra Venezuela «asfixian a los ciudadanos» y, además, «destruyen las oportunidades de los venezolanos».

El lunes 24 de julio la CndP, al notificar la culminación del período de sustituciones, anunció el retiro de la precandidatura de Hernández Pérez. Todo indica que el zuliano se suma a Benjamín Rausseo y a otros postulados en la decisión de competir fuera del contexto que la PUD había acordado.

La mediática que da vocería a la oposición ha enfilado su artillería contra Rosales, acusándolo de colaborar con el gobierno por su posición adversa a las «sanciones» y a favor de no centralizar en sí mismo el destino de esos sectores políticos. Sin embargo, la situación de Rosales, que coincide con el empresariado nacional, permite inferir que hay una parte opositora que no necesariamente actúa bajo la tutela de Estados Unidos de manera estricta.

María Corina: más confrontación

Entretanto, Machado ha resaltado de manera frontal su vinculación con el establisment estadounidense, cuya señal más fuerte y reciente ha sido la reacción de la administración Biden ante la aclaratoria de su inhabilitación política hasta 2030 realizada por la Contraloría General venezolana.

En ese sentido, el director de asuntos hemisféricos de la Casa Blanca, Juan González, dijo a la Voz de América que, tras la ratificación de la sanción administrativa, “expertos electorales verían que en cierto punto va a ser muy difícil tener una elección libre y justa”. Sin embargo, agregó que su gobierno se mantiene “apoyando cualquier conversación que exista entre la plataforma unitaria y el gobierno” para asegurar un regreso a la mesa de diálogo en Ciudad de México.

Otra señal es que, aunque en sus actos de precampaña ha mostrado pinceladas de su eventual plan de gobierno, Machado presentó líneas concretas de su proyecto económico y energético ante la élite estadounidense congregada en el Americas Society y el Council of the Américas, un evento organizado en Nueva York. Estas son:

 

Reducir el gasto público

Privatizaciones masivas

Reestructurar la deuda venezolana

Recuperar la producción petrolera

Inversión en infraestructura

Dentro de las privatizaciones que prometió está la de Petróleos de Venezuela (PDVSA), lo que, como se ha dicho, es inconstitucional y corresponde a la necesidad de las élites occidentales de asegurar los combustibles fósiles de Venezuela ante el reacomodo energético global. Pero, al estar a cargo de su turno en el mesianismo opositor, cumple con el requisito de trazar metas que traen la confrontación máxima, así no lo diga.

La verdadera campaña de Machado consiste en poner en crisis las distintas aristas opositoras para encauzarlas hacia su figura. Por ello, mientras el jefe negociador de la PUD, Gerardo Blyde, buscaba reimpulsar el diálogo en el exterior, ella atacó el acercamiento entre la oposición y el gobierno. Su precandidatura es considerada como un factor de división, lo cual demostró durante el «debate» del pasado 12 de julio cuando se esforzó por soltarle la mano a Freddy Superlano y César Pérez Vivas y fue la única que no levantó los brazos para retratarse con los otros precandidatos. Una imagen dice más que mil palabras.

Tal parece que, para distender su atrincheramiento, ha reciclado a dirigentes de otras oposiciones como los prófugos de la justicia venezolana David Smolansky, conocido por impulsar la narrativa de la crisis migratoria y humanitaria en Venezuela, y Antonio Ledezma, quien asumiría la Coordinación de Política Internacional de su campaña.

Cabe destacar que el encuentro donde Blyde se reunió con la vicepresidenta ejecutiva venezolana, Delcy Rodríguez, en Bruselas, fue convocado por el presidente francés, Emmanuel Macron, y participaron los mandatarios de Argentina, Alberto Fernández, de Brasil, Lula Da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro.

Aun queda la duda respecto a las decisiones que tomaría Machado, inhabilitada desde 2015, en caso de que se realicen las primarias y ella resulte ganadora. Su discurso de “presión y quiebre” se mantiene intacto mientras otros precandidatos que, como ella, se inscribieron ya inhabilitados, han mencionado la posibilidad de hacerse a un lado en caso de ganar en las primarias. Es el caso de Henrique Capriles Radonski, quien dijo que hacerlo “no sería claudicar”.

Capriles, ¿entre la amenaza y el chantaje?

Primero Justicia es el partido del precandidato Capriles y de Dinorah Figuera, quien preside la llamada AN-2015, grupo que se mantiene con fondos venezolanos incautados por Estados Unidos y que alega ejercer el poder legislativo venezolano. El dirigente no asistió al «debate» organizado por la Universidad Católica Andrés Bello pero sí a la reunión de precandidatos donde firmaron un acuerdo para “enfrentar unidos las amenazas” contra el proceso interno.

El sector de la oposición que va a primarias, y Capriles con ellos, considera que la elección está siendo amenazada luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aceptara estudiar una solicitud de suspensión del proceso presentada por el precandidato presidencial Luis Ratti, quien alega que el acto “dejó de ser ciudadano» porque ahora sería “sectario”, además de que los miembros «están pasando por encima de la ley». También ha argüido que «las primarias son un instrumento para que María Corina convoque a la violencia».

Luego de la mencionada reunión de precandidatos Capriles hizo vía Twitter un nuevo llamado a la unidad y a evitar las descalificaciones, al considerar que eso “solo fortalece el oficialismo y debilita la causa de la oposición”. En una entrevista que concedió al periodista Isnardo Bravo, el exgobernador del estado Miranda afirmó: “No pienso descalificar, pero estamos llenos de consignas de guerra (…) ‘Hasta el final’ es una consigna. El quiebre y el TIAR también fueron consignas», en clara alusión al carácter confrontativo de Machado, ese que en otras ocasiones ha llevado al mismo fracaso y a la repartición de culpas.

Capriles, quien también apoyó la intervención extranjera en Venezuela, ha pedido la unidad para proseguir la ruta comicial, sin embargo hay elementos en la actuación de Machado que hacen dudar de que la unidad o lo electoral sean sus principales intereses. Ante la reacción por su ya conocida inhabilitación, la precandidata podría prepararse para un escenario de confrontación total, que dejaría de lado esa ruta que otros tanto han promovido y ella ha rechazado de plano.

Entretanto, lo de “hacerse a un lado” por parte de Capriles contrasta con las declaraciones del primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello. El también diputado lo ha acusado de haber pedido negociar la empresa venezolana Citgo, filial de PDVSA en territorio estadounidense, por su habilitación política: “Cuando se vio descubierto salió a hablar desesperado (…) es la actitud del chantaje, esa de decir hoy que nunca pidieron ‘sanciones’. Pero tienen a una persona de Primero Justicia recibiendo 346 millones de dólares desde Estados Unidos”, acusó Cabello en alusión a los fondos retenidos al Estado venezolano, que han sido otorgados a la AN-2015 presidida por Figuera.

Los emergentes a la espera

Entre las candidaturas emergentes comprometidas con la ruta electoral están Andrés Caleca y Antonio Ecarri. El primero está inscrito en las primarias y se ha reunido con el partido, también emergente, Fuerza Vecinal (FV). Aunque no se planteó una vinculación orgánica y Caleca hizo un llamado a la unidad y a la construcción de un plan de gobierno conjunto, no deben perderse de vista los resultados de FV en recientes elecciones y la posibilidad de que su desvinculación de la PUD los muestre ante los votantes como outsiders cuando haya que volver a hacer control de daños.

Por su parte Ecarri, candidato del partido Alianza del Lápiz, ha conformado una nueva coalición opositora con los partidos Cambiemos y Avanzada Progresista, cuyo nombre será “Vamos” y que se ha reunido con representantes del gobierno español. A ellos se ha sumado la alcaldesa de San Juan de los Morros, capital de Guárico, Sulme Ávila. Como Rausseo y Rosales, Ecarri desechó la opción de sumarse a las primarias.

La ruta electoral de una oposición que, por un lado, exige «sanciones» y, por el otro, hace como si desconociera sus efectos parece llevar al camino del sinsentido extremo. Se trata de un sector político que perdió arraigo en el imaginario político y se ha conformado con mensajes que ya no solo desconocen al adversario sino que han desdibujado su propia complejidad para resucitar el eterno mesianismo en cuestión de meses.

Tal como lo ha planteado Machado, es la disputa del liderazgo de la oposición lo que justifica las primarias, porque es una iniciativa que comienza a hacer ruido entre descalificaciones veladas —o frontales—, deserciones y discursos contradictorios. Cada vez aumenta la manifestación confrontativa de la precandidata, pero solo la decisión de Washington será la que determine si la oposición seguirá esa senda.

El escenario del colapso es el único capital político con el que cuentan. Es lo que esperan los outsiders para tomar el testigo y ofrecerse como alternativa electoral, sin abandonar la usual postura mesiánica que los tipifica.

26 Jul 2023,

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