"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

Para que el Petro comience a proteger al Bolívar

Todos entendemos que la principal causa de distorsión de los precios en Venezuela viene dada por el ataque a la moneda que se expresa en la variación artificial del tipo de cambio entre el Bolívar y la divisa extranjera (dólar), aunado a eso está la ganancia usuraria que pretenden los productores y comerciantes, bajo la excusa de la reposición de inventario, lo que también se conoce como expectativas adaptativas. Lo cierto es que todo esto vuelve sal y agua el salario de los trabajadores venezolanos, afecta además a pequeños y a algunos medianos productores; así como también a emprendedores. En términos generales, este tema constituye el mayor mal de nuestra economía actualmente. Desde este punto de vista, son varias las propuestas que se han lanzado para enfrentar el flagelo inflacionario (usurario y genocida), pero la mayoría de ellas tienen como Talón de Aquiles, la aceptación o confianza de factores externos (internacionales) para su cabal funcionamiento. Por esa razón, nos surgió una pregunta:

¿Podemos implementar una política de protección al ingreso de los venezolanos cuyas variables fundamentales sean controladas por nuestro gobierno?

La respuesta es SÍ.

Inicialmente sería en el ahorro; el mecanismo sería sencillo. La idea es que cualquier persona natural o jurídica pueda ahorrar en Petros y éste otorgue un rendimiento equivalente a la variación del índice de precios al consumidor (IPC). Vale decir, que en la misma proporción que se incremente la inflación, se incremente el rendimiento del Petro.

Los monetaristas que no se asusten, porque es obvio que ese rendimiento no supone la emisión de dinero por encima del tamaño de la producción, porque de lo que estamos hablando es que el ahorro mantenga su capacidad de compra, no que la incremente. Es decir, si yo ahorro 70 mil bolívares en Petros y con eso puedo comprar un cartón de huevos; si al pasar un mes, ese mismo cartón de huevos tiene un precio de 100 mil bolívares, entonces el rendimiento que debe otorgar el Petro, al ahorro, debe ser igual a esos 30 mil bolívares que necesitaría el ahorrista para adquirir ese cartón de huevos.

Esto es tan sencillo como que la base de cálculo sea el IPC que publique el Banco Central de Venezuela. Sabemos que como el IPC es, como su nombre lo indica, un índice, es en sí mismo un promedio ponderado de la variación de los precios, por lo que no refleja con exactitud la variación de precio de cada producto en particular, pero sin duda, ayudará a mantener la capacidad de compra del ahorro del venezolano asalariado.

Habrá quien diga que en función de la actual inflación, hablar de ahorro es una utopía; en ese sentido es importante tomar en cuenta que para los pobres y la clase media, el ahorro representa siempre un sacrificio en menor o mayor grado, ya que eso supone reducir gastos corrientes para resguardarse de eventualidades futuras como enfermedades o accidentes, o para sufragar gastos futuros previstos (estudios de los hijos, regalos de navidad, etc).

La gente que protege su dinero en una moneda más fuerte (dólar), o en bienes inmuebles, sólo persiguen mantener su poder adquisitivo. En el caso de los que se protegen en divisas, están claros que la variación de éstas, afectan los precios en el mercado interno, razón por la cual, adquirir divisas pareciera una eficaz forma de proteger el poder de compra. Sin embargo, esta forma de protección y ahorro, tiene una debilidad y es que en precio de la divisa en ocasiones baja, y no así los precios de los productos en el mercado venezolano, ya que estos se ven afectados, además, por la conducta usurera de comerciantes y productores, manifestada en lo que ellos llaman costos de reposición.

Peor suerte tienen quienes adquieren bienes inmuebles para resguardar el valor de su dinero, ya que se ha venido experimentando en el último lustro, una caída del precio de los inmuebles en el mercado nacional (incluso en divisas), que hace poco seguro resguardar el dinero en estos bienes.

Si el Petro ofrece un rendimiento igual al crecimiento de la inflación, será más seguro resguardar el dinero (bolívares) en Petros que en divisas o en inmuebles; y si luego se puede retirar el dinero en cualquier banco comercial, en bolívares, eso conducirá a que las transacciones en bolívares recuperen su fuerza; ya que al mantener el poder de compra a través del Petro y poder disponer del efectivo (bolívares) con prontitud a través de cualquier banco comercial, nos lleva a que sería mejor comprar y vender en bolívares y volver a ahorrar en Petros.

Seguramente seguirán transándose algunos negocios en divisas, sobre todo aquellas personas que tienen negocios fuera de Venezuela o aquellos que piensan irse del país; pero se reduciría sustancialmente el atractivo de adquirir divisas para proteger el ingreso en bolívares.

Comencemos a proteger el Bolívar, al menos en el ahorro.

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