"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

América Latina y Cuba

Juan J. Paz y MIño Cepeda/ CRONICON/ 6 marzo, 2026

Una estrecha relación de solidaridad y hermandad de sus pueblos pese al rol disociador e injerencista de EE.UU.
El máximo referente político de Ecuador a comienzos del siglo XX, Eloy Alfaro Delgado, asesinado por la corrupta y miope oligarquía de este país se caracterizó por su permanente solidaridad con el pueblo de Cuba.

A continuación, una sinopsis del devenir histórico de la estrecha relación política entre América Latina y la isla de Cuba no obstante la permanente acción de boicot ejercida por Estados Unidos.
José Martí (1853-1895) expresó la dignidad del pueblo cubano por su independencia, los ideales de unión y hermandad latinoamericana y el enfrentamiento al imperialismo. Eloy Alfaro Delgado (1842-1912) conquistó para el pueblo ecuatoriano un Estado laico de derechos civiles y políticos.

Además, Alfaro abogó por la independencia de Cuba y preparó un cuerpo militar para enviarlo a la isla. Inspirado en Simón Bolívar propuso revivir la Gran Colombia. También convocó a un Congreso latinoamericanista reunido en México en 1896 para respaldar a Cuba.

El Congreso, aunque boicoteado por EE.UU., acordó un pionero y contundente documento de apoyo a la independencia de Cuba, que incluyó el directo cuestionamiento a la Doctrina Monroe, por ser un instrumento de expansión de los intereses norteamericanos en el continente.

Los ideales de unión y hermandad latinoamericana -también con Brasil y el Caribe- han sido constantes entre nuestros pueblos, identificados con una historia común, lengua y cultura en múltiples manifestaciones, por sobre las diferencias entre los Estados nacionales.

América Latina tuvo determinantes posiciones en la creación de la ONU. Postuló: derechos humanos y de igualdad entre hombres y mujeres; organismos regionales; Corte Internacional de Justicia; “igualdad de derechos entre naciones y la libre determinación de los pueblos”.

A raíz de la Revolución cubana (1959), los EE.UU. promovieron la ruptura y bloqueo continental a Cuba. México no lo aceptó. Tampoco los presidentes ecuatorianos José María Velasco Ibarra (1960-1961) y Carlos Julio Arosemena Monroy (1961-1963).

Sin embargo, el ambiente ideológico de la Guerra Fría y el “anticastrismo” fueron determinantes para que un pronunciamiento militar obligara a Arosemena a romper con Cuba en 1962. Una Junta Militar anticomunista tomó el poder entre 1963-1966.

Las relaciones entre Ecuador y Cuba fueron restauradas por el presidente Jaime Roldós Aguilera (1979-1981). Los sucesivos gobiernos, de distintas tendencias, las respetaron. En el marco del neomonroísmo del “Corolario Trump”, el cuestionado mandatario Daniel Noboa Azín de manera abrupta rompió relaciones con Cuba el 4 de marzo de 2026.

Desde 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas ha votado en forma consecutiva y por abrumadora mayoría, contra el bloqueo a Cuba. Todos los países latinoamericanos han acompañado esas decisiones, excepto desde 2019.

En 2019 votaron contra Cuba los Gobiernos de Jair Bolsonaro (Brasil) e Iván Duque (Colombia). En 2025 Argentina (Javier Milei) y Paraguay (Santiago Peña) votaron junto a EE.UU. e Israel; y por primera vez en 32 años, Ecuador se abstuvo.

También te puede interesar

Deja tus comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *