"...quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido".

Simón Bolívar, Discurso de Angostura

La Ampliación del Bloque BRICS «Lo Consolidará Como Contrapeso a la Influencia Occidental

Entrevista a  Daniel Muñoz Torres/Por Angélica Ferrer |

La eventual ampliación del bloque BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) ayudará a este grupo a concretar su poder y su independencia frente a la influencia de las naciones occidentales, afirma el experto en temas internacionales, Daniel Muñoz Torres, en una entrevista para Sputnik.

Esta medida fue aceptada por los integrantes de este grupo durante la XV Cumbre de los BRICS, que se lleva a cabo del 22 al 24 de agosto en la ciudad sudafricana de Johannesburgo. El tema figuraba como uno de los más relevantes en la agenda de los participantes, quienes señalaron que, antes de concluir el evento, darán más detalles al respecto.

«Esta expansión es una forma de generar un nuevo reordenamiento geopolítico y económico mundial pero, sobre todo, consolidará al bloque como un contrapeso a toda la influencia occidental de Europa y Estados Unidos, que ha operado el mundo desde hace más de 80 años», asegura el especialista.

Entre las naciones que han mostrado interés en formar parte de este grupo están Argentina, Arabia Saudita, Bolivia, Bielorrusia, Cuba, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Honduras, Irán; Palestina, Turquía y Venezuela.

Los cambios que se darían tras el posible ingreso de algunos países interesados serían en diversos ámbitos, considera Muñoz Torres. Por ejemplo, para Cuba y Venezuela, estar dentro de los BRICS les permitiría ampliar su comercio exterior, que durante mucho tiempo ha sido mermado por los bloqueos estadounidenses.

«El caso de Turquía es muy interesante porque, al final, es un país estratégico al que Occidente siempre lo ha visto muy cercano. Sin embargo, están cansados de tanto tocar las puertas de la Unión Europea y que ellos no les den acceso. De alguna manera, que se carguen hacia el lado de los BRICS puede ser un peso importante en la escena internacional», expone.

Además, con el interés de Arabia Saudita para también ser un integrante del bloque proveería de más comercio en el rubro de los energéticos.

«El fin del grupo es contar con una agenda mundial mucho más equitativa», destaca el también docente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Compaginar lazos occidentales

Una de las dudas principales que se generan tras el interés de las naciones en sumarse a los BRICS es qué pasará con sus lazos con Occidente, ya que varias de ellas cuentan con acuerdos comerciales con Estados Unidos o Europa.

El doctor en Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Tomás Milton, considera que es posible compaginar ambos rubros, siempre y cuando los planes de esos países no viren totalmente contra Estados Unidos y sus aliados.

«Se podría lograr dependiendo la permisividad de las nuevas membresías. La clave es que los [Estados] que vayan a ingresar no tengan una agenda meramente antiestadounidense. Esto podría verse así en el caso de Irán, ya que [las naciones occidentales] lo tomarían como un mensaje muy claro de que el grupo se estaría radicalizando, por así decirlo, frente al statu quo. Ante esa situación, la agenda se acercaría más a lo político que a lo económico», refiere en una entrevista para Sputnik.

Mientras tanto, para Muñoz Torres esta acción significará la oportunidad de contar con una visión más pragmática por parte de los posibles nuevos integrantes del bloque.

«Estos países que se puedan incorporar a los BRICS tendrán una visión muy pragmática de su acción hacia el exterior. Esto significa que no romperán de tajo su relación con Estados Unidos y con Europa, pero sí van a lograr mejorar los términos en los que está negociando con ellos actualmente», dice el especialista.

Las barreras de Washington y Bruselas

El crecimiento de los BRICS puede generar repercusiones por parte de Occidente y, de acuerdo con los expertos, esto puede darse a través de sanciones económicas.

«Por otra parte, también se utilizarían mecanismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial [para amedrentar a los países] y que difícilmente tengan una mayor participación, como le ha ocurrido a Brasil o China, que han luchado contra ello (…). Básicamente, [Occidente] buscaría contener los posibles intentos de los BRICS de salirse, de alguna manera, de las normas establecidas por el sistema financiero y económico», expone Muñoz Bravo.

Por otra parte, agrega el docente de FES Aragón que Estados Unidos y Europa buscarán enemistar a los integrantes de los BRICS entre sí con el fin de debilitar al grupo.

«Van a tratar de generar divisiones al interior del bloque y de crear competencia entre ellos para que, de alguna manera, no se logren fortalecer entre ellos y de la manera que desean. Ya lo hemos visto con China y la India que, sin duda, son los grandes gigantes asiáticos. Eso ha ocurrido por cuestiones demográficas», explica.

«Prueba de esta estrategia es lo que vemos en los medios de comunicación occidentales, donde enfatizan que Rusia, China y la India están luchando por el control hegemónico, pero de alguna manera, eso nos muestra que Estados Unidos está tratando en todo momento de generar esa lógica de incertidumbre y no cooperación entre el grupo», ahonda Muñoz Torres.

El plano económico y financiero

Es importante señalar que los BRICS, grupo fundado en 2009, y presidido actualmente por Sudáfrica, representa más del 31,5% del Producto Interno Bruto (PIB) global y el 42% de la población mundial.

Recientemente, el Banco Mundial dio a conocer que Rusia, país que forma parte del bloque, por primera vez superó los 5.000 millones de dólares en términos de paridad de poder adquisitivo, esto durante 2022, lo que la posiciona por encima de las tres grandes economías de Europa, que son Francia, el Reino Unido y Alemania.

Al respecto, los expertos señalan que, para continuar en esa senda y evitar los embates de las naciones occidentales, es vital que se sumen nuevos integrantes al grupo.

«Es muy relevante que crezca el comercio entre los países de los BRICS, por eso parte de su estrategia es que tengan nuevos miembros para aumentarlo. Además, Rusia necesita fortalecerse tras [el conflicto] en Ucrania y las diversas medidas financieras y comerciales que se le han impuesto en su contra», subraya el doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM.

Otro de los temas a tratar en este panorama es el uso de una moneda común dentro del bloque. Ambos especialistas destacan que aún es pronto para alcanzar el uso de una divisa en general y que, lo más viable en un corto y mediano plazo, es que los integrantes del grupo comercien con sus propias monedas.

«Es muy complicado tener ahorita una moneda única, ya que se necesita un proceso de integración en materia de política fiscal y monetaria más profunda (…). Al final de la jornada, cada banco central de los integrantes del bloque deberá resolver la situación de la conversión. Sin embargo, por el poder económico con el que cuenta especialmente China, es posible que su moneda [yuan] se pueda convertir en la base para un intercambio más efectivo», estima Muñoz Bravo.

Los expertos sugieren una situación similar para el sistema y tarjetas Mir: será efectivo hasta que, poco a poco, cada miembro adopte las medidas pertinentes para desplegarlos en sus naciones.

No obstante, un punto central para el bloque también es el crecimiento del Nuevo Banco de Desarrollo.

Al respecto, Muñoz Torres asevera que las naciones dentro del grupo han tenido una estrategia inteligente donde apuestan por una nueva estructura financiera que no afecte su crecimiento, como lo ha causado el FMI en países como Argentina.

«Lo que hace es buscar otra oportunidad para financiar y que, de alguna manera, sus tasas de interés y sus formas de acceder a recursos no sean tan duras o violentas como lo ocurrido tras la Segunda Guerra Mundial con el sistema Bretton Woods», dice.

Alimentos y transporte

Muñoz Torres observa que la cohesión de los miembros del bloque será trascendental para garantizar la seguridad alimentaria y tratar de frenar las prácticas monopólicas de Occidente.

«Estas acciones han causado que las grandes cadenas productivas estén en manos de unos cuantos y que, lamentablemente, el mercado sea quien marque las directrices para el acceso a los alimentos (…). Debemos buscar que todos los países ricos o pobres podamos competir en las mismas condiciones en materia de producción agrícola (…), es la clave para que un país pueda desarrollarse o para que siga permaneciendo en este nivel de subdesarrollo. Creo que las acciones que puedan implementar pueden verdaderamente generar un contrapeso en términos del mercado», indica.

Respecto al impulso del transporte y logística, el especialista detalla que esto puede lograrse con el apoyo al sector tecnológico.

«Se pueden hacer transferencias de estos sistemas por parte de naciones como China o Rusia, que están altamente inmersos en la materia, con el fin de contar con mejores posibilidades de desarrollo», afirma.

El liderazgo ruso

En la actual cumbre que se realiza en Johannesburgo, Sudáfrica, el liderazgo lo tiene esta nación africana.

Sin embargo, la situación cambiará próximamente, ya que Moscú asumirá la titularidad del bloque BRICS y celebrará la edición XVI del evento en la ciudad de Kazán.

Para Muñoz Torres, este hecho ayuda a romper el sesgo occidental contra la nación gobernada por Vladímir Putin.

«Nuevamente, vemos cómo Rusia se convierte, por más que Occidente trate de evitarlo, en un centro neurálgico y de acción, donde las grandes decisiones que van a afectar el mundo van a transitar por ellos. Esta es una ventana de oportunidades para que el Gobierno de Putin vuelva a hacerse presente en la escena internacional», concluye.

Fuente REBELION

26/08/2023

 

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