Pueblos libres derrotan ejércitos poderosos

Escrito por Fernando Soto Rojas

Un soldado soviético  iza su bandera roja  el 9 de mayo de 1945, hace 75 años,  en la cúpula del parlamento alemán, en el “Reichstag”, el Ejército Rojo de la URSS al mando del Mayor General Gueorgui Konstantínovich Zhúkov  derriba la resistencia de los batallones nazi: había caído Berlín y finaliza la Segunda Guerra Mundial   (1939-1945)

Una guerra prolongada, llamada por el Mariscal Stalin  “Gran Guerra Patria” consuma la derrota  del Nazi-Fascismo; y del  ejército alemán, la mayor fuerza militar  del capitalismo occidental para la década de 1940  del siglo 20 XX.

Hitler y el alto mando militar del fascismo alemán habían formado una fuerza de invasión jamás vista;  3.350 tanques, aproximadamente 7.000 cañones y 600.000 caballos para remolcarlos, 2.000 aviones, y un poderoso ejército de infantería, avanzan contra la Unión Soviética: sábado 21 de junio de 1941 es la fecha de inicio de la operación “Barba Roja”, que Hitler suponía, técnica y militarmente,  al Ejército Rojo

Hitler y su ejército acostumbrados a la táctica de invasión rápida, la célebre «Blitzkrieg», se encontró con un pueblo heroico, un ejército valiente y patriótico;  un mando único estratégico, con el Mariscal Stalin al frente, desarrolla una estrategia  basada  en la:

  • Resistencia prolongada.
  • Articulación entre la guerra de guerrillas,  de movimiento y  de posiciones.
  • Librar batallas decisivas. La batalla de Stalingrado,  le quebró el espinazo al poderoso ejército alemán.

El libro “Stalingrado, de Anthony Beevor, relata    la batalla entre noviembre de 1942 y enero de 1943: narra como el ejército fascista, después de un cerco de más de dos  años en el que mueren cerca 1 millón de soviéticas y soviéticos civiles, es cercado y derrotado.  Beevor, que no es un socialista ni revolucionario,  aporta una  contribución muy importante  para comprender  la idea de maniobra en la defensa de una gran ciudad.

La Victoria de Stalingrado define el rumbo y el desenlace de la II Guerra Mundial. El desembarco tardío en Normandía en junio de 1944, con el General Eisenhower al frente de las tropas “yankee”, es una operación militar que  intenta contener el los avances de la contraofensiva soviética., de la guerra de guerrillas contra las ocupaciones nazis en Europa, y de los procesos de insurrección popular antifascistas y por la paz.

El pueblo soviético, con la revolución rusa de 1917 de Lenin y la Guerra Patriótica salva a la humanidad del fascismo en el siglo XX y señala una era de paz mundial  relativa.  Y nos demuestra, que  los ejércitos imperialistas por muy poderosos que sean, son derrotados por pueblos  libres y soberanos; esa es la gran lección de la historia, de la antigüedad y de la modernidad

El capitalismo en su fase imperialista y su crisis estructural nos condujo a la I y II Guerra Mundial y logró el objetivo de reorganizarse con el imperialismo yankee al frente. En este siglo XXI, el imperialismo entro en decadencia histórica y en descomposición político-ideológica.  Después del COVID-19 su situación será muy compleja y difícil.

Marchamos hacia un mundo multipolar, multicéntrico y sin hegemonismo imperial.

Honor y gloria al pueblo ruso y a los pueblos que integraron a la URSS, a 75 años de su gesta heroica.

1 comentario

Deja tus comentarios