Discurso, en la sesión de clausura del encuentro sobre la deuda externa de América Latina y el Caribe.

Escrito por Jesus Leon

El imperialismo podrá jugar con cascaritas de plátano, pero en cualquier momento resbala el propio imperialismo con su propia cáscara de plátano.

Resumen por Andrea Trapiello

Queridos invitados.

“…voy a expresar algunas impresiones personales y mis ideas en torno al tema que nos reunió en estos días. …yo traté de buscar algún antecedente, desde cuándo empezamos a hablar de este problema, y encontré un antecedente de hace 14 años, fue precisamente en Chile, cuando visitamos el país, a raíz del triunfo de la Unidad Popular.…me invitaron a hacer una breve visita a la CEPAL…y allí se improvisó un diálogo. De todos aquellos discursos quedaron versiones taquigráficas que fueron publicadas… recogí algunas palabras de aquel día…:

Hemos leído que Chile debe más de 3 500 millones. Se sabe que Uruguay debe algo más de 800 millones y tiene que pagar 80 millones por año; exporta no sé si 190 ó 200 millones; tiene que importar por lo menos esa misma cifra para un mantenimiento, ¡para un mantenimiento!, para un difícil mantenimiento en condiciones en que sus productos básicos tienen problemas en los mercados…Se dice que la República Argentina debe unos 5 000 millones…lo que me pregunto es cómo van a pagar, cómo le van a pagar a Estados Unidos… y cómo van a mantener un nivel mínimo de subsistencia y cómo van a desarrollarse…

A lo largo de estos años, Cuba, en los organismos internacionales, fue planteando estos problemas, y me veo en la necesidad de recordar otro material…

En el mes de setiembre de 1979 fuimos… a hablar en las Naciones Unidas….dijimos: «La deuda de los países en vías de desarrollo ha alcanzado ya la cifra de 335 000 millones de dólares. Se calcula que el pago total por concepto de servicios de la deuda externa asciende a más de 40 000 millones cada año, lo que representa más del 20% de sus exportaciones anuales. Por otro lado, el ingreso per cápita promedio de los países desarrollados es ahora 14 veces superior al de los países subdesarrollados. Esta situación es ya insostenible»….En resumen, Señor Presidente y señores representantes:

«El intercambio desigual arruina a nuestros pueblos. ¡Y debe cesar!

«La inflación que se nos exporta, arruina a nuestros pueblos. ¡Y debe cesar!

«El proteccionismo, arruina a nuestros pueblos. ¡Y debe cesar!

«El desequilibrio que existe en cuanto a la explotación de los recursos marinos, es abusivo. ¡Y debe ser abolido!»…

«Los recursos financieros que reciben los países en desarrollo, son insuficientes. ¡Y deben ser aumentados!

«Los gastos en armamentos, son irracionales. ¡Deben cesar y sus fondos empleados en financiar el desarrollo!

«El sistema monetario internacional que hoy predomina, está en bancarrota. ¡Y debe ser sustituido!

«Las deudas de los países de menor desarrollo relativo y en situación desventajosa, son insoportables y no tienen solución. ¡Deben ser canceladas!

«El endeudamiento abruma económicamente al resto de los países en desarrollo. ¡Y debe ser aliviado!

«El abismo económico entre los países desarrollados y los países que quieren desarrollarse, en vez de disminuir se agranda. ¡Y debe desaparecer!

«Tales son las demandas de los países subdesarrollados.»

En la Séptima Conferencia Cumbre que tuvo lugar en Nueva Delhi, marzo de 1983, se entregó un informe elaborado por Cuba sobre la grave crisis económica internacional a todas las delegaciones y se envió a los jefes de Estado de todos los países…

Volvimos a hablar en aquella reunión sobre este tema, incluso hablé con cierta extensión, entre otros problemas, del intercambio desigual en qué consistía, cómo nos afectaba…:

… En misma ocasión, cité ejemplos, no creo que hagan falta más para captar la idea de la tragedia que estamos padeciendo con este saqueo despiadado.

Entre las cosas que planteábamos en Nueva Delhi estaban:

«Luchar sin descanso por la paz, por mejorar las relaciones internacionales, por detener la carrera armamentista, por reducir drásticamente los gastos militares y exigir que una parte considerable de esos fondos cuantiosos sean dedicados al desarrollo del Tercer Mundo.

«Luchar sin tregua por el cese del intercambio desigual, que deprime los ingresos reales por exportación, descarga sobre nuestras economías el costo de la inflación generada en los países capitalistas desarrollados y arruina a nuestros pueblos.

«Luchar contra el proteccionismo, que multiplica las barreras arancelarias y no arancelarias e impide el acceso a los mercados de nuestras exportaciones de productos básicos y de manufacturas.

«Luchar para que la deuda externa sea cancelada para el gran número de países que no tienen posibilidad real de pagarla y que sea aliviada drásticamente la carga de su servicio para aquellos que, bajo nuevas condiciones, pudieran cumplir sus compromisos.»

Ya a fines de 1982, la deuda externa estaba llegando a los 600 000 millones de dólares… Ahora es exactamente el triple, y el problema ha hecho crisis. Ahora la América Latina sola debe más que lo que debía todo el Tercer Mundo en el año 1979.

En aquella época, nosotros pensábamos que Venezuela o México debían estar entre los países donde debía aliviarse la deuda; pero después nos dimos cuenta de que países petroleros como Nigeria, Venezuela, México, habían caído en una situación tal, que no se podía excluir a esos países de la consigna de anular la deuda…

Ahora, pregunto si alguno de los que les ha dado por impugnar el hecho de que Cuba se preocupe por estas cosas y lo haya planteado donde tenía que plantearlo, tantas veces…como si las ideas fueran también propiedad I privada, igual que una industria capitalista; y tengo entendido que las ideas no son propiedad privada de nadie (APLAUSOS)

Me culpan de decir que la deuda es impagable. Bien. La culpa hay que echársela a Pitágoras, a Euclides, a Arquímedes, a Pascal, a Lobachevsky, al matemático que ustedes prefieran, de la antigüedad, moderno o contemporáneo. Son las matemáticas, las teorías de los matemáticos las que demuestran que la deuda es impagable.

quiero fundamentar por qué pienso que es impagable y cómo ninguna de las fórmulas técnicas de que se habla resuelve el problema….

créanme que escuché con mucho respeto y seguiré escuchando con mucho respeto los argumentos de todos aquellos que piensen que sí es posible pagar…

El problema es que los hechos demuestran que no es fácil pagar eso —como decía—, se requiere mercado, ¿y dónde están los mercados? El Fondo Monetario dice: «Todo el mundo a exportar», pero qué es lo que van a exportar. ¡Ah!, ¿más café, más cacao, más azúcar, más carne?

en el mundo hay millones de necesidades, pero los que las tienen no cuentan con dinero para satisfacerlas. Y les exigen a los países latinoamericanos dólares para pagar los intereses de la deuda, ya nadie discute el capital, ni a ellos les preocupa, porque saben que cada ocho o nueve años recuperan el capital y lo vuelven a recuperar, y en 30 años lo recuperan tres veces y media. Se pueden olvidar…con los intereses solamente resuelven el problema.

Si nos olvidamos del intercambio desigual, si nos olvidamos de las tasas excesivas de interés, si nos olvidamos de todos los trucos y todos los actos de piratería que están cometiendo, entonces pudiera uno empezar a soñar un día, un solo día nada más, que la deuda se puede pagar. ..

Ahora, ¿las fórmulas técnicas resuelven? No, no resuelven las fórmulas técnicas, ninguna.

El problema hay que entenderlo bien: la deuda es un cáncer, entiéndase que es un cáncer que se multiplica… Hay que entenderlo, es ya una enfermedad irreversible.

El imperialismo ha creado esa enfermedad… y tiene que extirparse quirúrgicamente, totalmente…Todo lo que se aparte de esa idea, sencillamente se aparta de la realidad, toda fórmula técnica ante estas realidades, todo paliativo no tiende a mejorar, tiende a agravar el mal.

Por otro lado, el intercambio desigual es cada vez más desigual…Eso es lo que demuestra cualquier análisis que se haga de la situación.

¿cómo resolver esto?… de dónde van a salir los recursos para esta operación, que fue lo primero que yo me pregunté, meditando sobre esto: ¿Dónde están los recursos? Se ve claro que en el mundo existen los recursos… ¿hay recursos? Sí, hay recursos, ¿a qué se dedican?:

A preparar la muerte de la gente, a la guerra, a la carrera armamentista, a los gastos militares. ¡Un millón de millones! En un solo año, el mundo desperdicia, en el juego de la guerra y en los gastos militares, un millón de millones de dólares, más que toda la deuda externa del Tercer Mundo completa…. Porque nosotros no hablamos de la deuda de América Latina, hablamos de la deuda del Tercer Mundo…

además, de los gastos militares están los recursos para el Nuevo Orden Económico Internacional, para establecer un sistema de precios justos para todos los productos del Tercer Mundo, para poner fin al ignominioso método del intercambio desigual. ..dos cosas muy asociadas: la abolición de la deuda y el establecimiento del Nuevo Orden Económico Internacional.

Alguno por ahí mostró un artículo, que por cierto, decía: «Castro, keynesiano.»…Yo voy a decir la verdad: ni me acordé de que había existido Keynes cuando me puse a meditar en estas realidades. Puede haber una cierta coincidencia en el hecho de que el incremento del poder adquisitivo de toda esa enorme masa de necesitados del Tercer Mundo, desde luego, va a incrementar el comercio y va a incrementar las exportaciones, va a incrementar el empleo en el mundo capitalista desarrollado.

¡No se va a salvar el capitalismo!, porque el capitalismo no tiene salvación posible; el problema para el Tercer Mundo consiste en que no nos vayamos a morir nosotros primero que el capitalismo (APLAUSOS). Ese es el problema.

Es posible que antes de que se acabe el capitalismo se acabe la humanidad, y bien valdría la pena ponerle una camisa de fuerza, una pequeña camisa de fuerza, y decirles: no gasten un millón de millones, gasten solamente 600 000, 700 000 millones. Yo creo que el mundo subdesarrollado, el Tercer Mundo, pudiera imponerle eso, sí;

¿Vamos a renunciar a la idea de luchar? ¿Vamos a ser pesimistas, vamos a creer que de nada valen la opinión, nuestra conciencia, nuestra voluntad, incluso nuestra capacidad de ganar la opinión pública de los países industrializados?

Podemos asociar nuestras preocupaciones con las preocupaciones por la paz y por el desempleo que existe en el mundo industrializado. Debemos ser capaces de trasmitir ese mensaje.

El territorio de Estados Unidos no conoció la guerra, sufrió solo algunos cientos de miles de muertos, no tiene ni idea de lo que es la guerra, mientras el recuerdo de la realidad de la guerra está muy fresco en la conciencia de los países del campo socialista. Nunca les interesó la guerra. Lo rodearon de bases nucleares, lo rodearon de acorazados, de submarinos, de bombarderos, de todas las armas, y luego algunos se preguntan, por qué se arman. Es como si nos preguntaran a nosotros que por qué nos armamos, con un vecino como el que tenemos, amenazándonos todos los días.

En realidad, yo digo que un país como el nuestro, qué menos puede hacer que prepararse para vender bien cara su vida. Y no solo para vender bien cara su vida, ¡para hacer fracasar una agresión al país! (APLAUSOS)

También nosotros sabemos lo que se puede hacer con lo que se invierte en armas…Sabemos cuántas viviendas se hacen con lo que tenemos que dedicar a eso y cuántas escuelas.

¿No estarían, mucho mejor invertidos en esas cosas los recursos que nosotros hemos tenido que gastar en estos 20 años en la defensa? ¿Para qué queremos las armas? ¿Para qué quiere un país socialista las armas? ¿Para qué necesita de carrera armamentista, para qué necesita de guerras?

El socialismo, tal como yo lo interpreto, y lo interpretan todos los socialistas y lo interpreta todo verdadero revolucionario, no tiene nada que ver con las armas. Hay que estar loco para pensar en el mundo de hoy resolver esta contradicción por medio de las armas: la contradicción socialismo-capitalismo.

El que necesita las armas es el imperialismo, porque está huérfano de ideas (APLAUSOS

Si el socialismo no aspira a quitarle nada a nadie, ni un pedazo de tierra a nadie, ni explotar el trabajo y el sudor de nadie, realmente, ¿para qué necesita armas? Solo el imperialismo con sus continuas agresiones y amenazas es responsable de nuestros gastos en armas.

.Está claro que si en una etapa histórica a los que les corresponde la responsabilidad de avanzar en una dirección no avanzan, las masas los sobrepasan, avanzan, y llevan a cabo los objetivos históricos (APLAUSOS).

Otra idea esencial es la unidad que hemos venido planteando…unidad dentro de los países y unidad entre los países; dentro de los países, allí, donde haya las mínimas condiciones de unidad…

se necesita fortaleza interna para librar esta lucha, y… se necesita fortaleza externa… y estoy seguro de que esta lucha podría contar con el apoyo, incluso, de numerosos países industrializados, los que no son centro de poder mundial y que, en cierta forma, han sido afectados también por las políticas monetaristas y aventureras de la actual administración del gobierno de Estados Unidos.

nosotros no hemos hecho una declaración de guerra a los países industrializados, les estamos diciendo lo que está pasando y lo que va a pasar…Es preferible que tomen conciencia de esto y nos sentemos a conversar, pero no conversar para pagar la deuda —entiéndase bien—, conversar sobre el Nuevo Orden Económico Internacional (APLAUSOS)….

Aquí no hay cartas ocultas en la manga. Esta es una estrategia abierta, clara y diáfana, y parte de esta estrategia ha sido crear una conciencia; uno de los objetivos fundamentales de la divulgación de todos estos materiales es crear conciencia para la solidaridad. Y estoy seguro, tengo la seguridad total de que ese resorte no fallará. El imperialismo podrá jugar con cascaritas de plátano, pero en cualquier momento resbala el propio imperialismo con su propia cáscara de plátano (APLAUSOS).

Hay otra idea esencial, y aquí Capriles demostró que captaba la esencia del problema cuando dijo: «Si les imponemos una suspensión de pago o una moratoria, tendrán que sentarse a discutir.» Vio en realidad la esencia de la idea.

Ahora, si esta lucha continúa, si las masas toman conciencia, si cada ciudadano de nuestros países entiende el problema, las posibilidades de influir y crear condiciones favorables se incrementan…entonces pudiera influirse en la idea de que se reúnan, que adopten una política y se adopte previamente una decisión firme y correcta.

Nosotros decimos: es impagable. Pero impagable por razones matemáticas, económicas, no implica un juicio moral del problema, o legal, o político del problema….

A los gobiernos democráticos se les hace muy difícil aplicar indefinidamente las medidas que impone el Fondo Monetario, cada vez peores medidas… ¿cómo podría lograrlo un gobierno democrático sin destruirse a sí mismo? Es un imposible político…

Decíamos que es un imposible moral. Casi es innecesario abundar en ese elemento que tanto se planteó aquí, que con tanta fuerza lo plantearon todos y, en especial, los cristianos.

creo que fue Venezuela— donde en un período de tiempo, según el Banco Mundial, por cada dólar de préstamo recibido salía un dólar 23 centavos; es decir, no solo salía el dólar que llegó o que no llegó a arribar a Venezuela, sino que de las reservas o de las exportaciones de Venezuela salía un dólar 23 centavos, a depositarse en el exterior.

El cobro de esta deuda y el sistema injusto de relaciones económicas es la más flagrante y más brutal violación de los derechos humanos que puedan concebirse….

¿Puede tener porvenir un continente en esas condiciones? ¿Puede tener justificación semejante sistema? Además…fue el Tercer Mundo, y sobre todo América Latina, quien financió el desarrollo de Europa y de Estados Unidos durante siglos.

Aquí se ha hablado de argumentos, incluso, jurídicos. López Michelsen habló de ejecución imposible ¿Quién contrató? ¿Quién ostenta la soberanía? ¿En virtud de qué concepto puede decirse que el pueblo se comprometió a pagar y recibió o concertó esos créditos? Si la mayoría de esos créditos los concertaron con dictaduras militares, represivas, sin ninguna consulta popular.

¿Acaso las deudas o los compromisos que hagan los opresores de los pueblos, tienen que ser pagados por los oprimidos? ¿Dónde está el fundamento filosófico moral de esa concepción o de esa idea?

¿cómo puede llamarse independiente un gobierno y un país que tiene que ir todos los meses a discutir con el Fondo Monetario Internacional lo que tiene que hacer en su casa? Es una ficción de independencia, y nosotros vemos esto como una lucha de liberación nacional, que puede agrupar de verdad, y por primera vez en la historia de nuestro hemisferio, a todas las capas sociales en una lucha para alcanzar su verdadera independencia.

No podemos plantear como prerrequisito el socialismo. No estamos recomendando el socialismo, por supuesto, tampoco lo estamos desaconsejando (RISAS Y APLAUSOS), ¿comprenden?

Lo que no me parece correcto convertir eso en centro de la lucha. Yo creo que de todas formas esta profunda crisis les va a traer una elevada conciencia a nuestros pueblos. No creo que nos alejemos del socialismo, a medida que las masas tengan conciencia, creo que nos acercamos de todas formas a las perspectivas de una sociedad más justa…… Si me permiten le dedico unos minutos a leer de nuevo los puntos esenciales, porque creo que después de todo el debate tienen más valor todavía.

«Primero, no hay posibilidades reales de que el pueblo latinoamericano y caribeño se responsabilice por el peso del pago de las deudas colosales contraídas por nuestros gobiernos. Ni siquiera es viable continuar pagando los altos intereses a expensas del sacrificio de nuestro desarrollo y bienestar.

«Segundo, el problema de la deuda… es fundamentalmente político, y como tal debe ser encarado. Lo que está en juego (es) la vida de millones de personas que no pueden sufrir la permanente amenaza de medidas recesivas y del desempleo que traen la miseria y la muerte.

«Tercero, los derechos humanos exigen que… todos los sectores responsables, se unan en la búsqueda urgente de una solución realista para el problema de la deuda externa, como forma de preservar la soberanía de nuestras naciones y resguardar el principio de que el compromiso principal de nuestros gobiernos no es con los acreedores, sino con los pueblos que representan.

«Cuarto, la defensa intransigente del principio de autodeterminación de nuestros pueblos requiere el fin de la interferencia de organismos internacionales en la administración financiera de nuestras naciones. (APLAUSOS).

«Quinto, es urgente el establecimiento de bases concretas de un Nuevo Orden Económico Internacional, en el cual sean suprimidas las relaciones desiguales entre países ricos y pobres y asegurado al Tercer Mundo el derecho inalienable de regir su propio destino, libre de la injerencia imperial..»

No se ha sacado ningún documento, ni hace falta. Esto…tenía por objeto sacar una conciencia, tomar una conciencia… ese fue el objetivo fundamental de este diálogo. Y creo, ciertamente, que hemos tomado una conciencia, una fuerte conciencia. Incluso, los que hemos estado en esto durante tiempo nos sentimos más fortalecidos, más convencidos…y ha sido verdaderamente un premio, un regalo sin precedente a nuestro pueblo, que le permitió seguir de cerca, día a día, hora a hora, minuto a minuto este diálogo…. Estoy seguro, como lo están ustedes, de que nuestro movimiento, nuestra lucha, marchará adelante y alcanzaremos la victoria.

Muchas gracias.

3 de agosto de 1985

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