Ali Rodríguez. «Un Fausto anda por la avenida»

Escrito por Jesús Mujica Rojas

 

«Así como Venezuela financió durante casi un siglo con petróleo casi regalado el poder  imperial, llegó la hora de que ese petróleo sirva para el desarrollo y la felicidad de nuestros pueblos y la unión de nuestro territorio».

Hugo Chávez Frías

 

 

La tierra se mueve, ya ha dado 365 vueltas de rotación solar sobre su eje imaginario, el almanaque señala el 19 de noviembre de 2019, fecha en que se cumple el primer año de la partida al infinito de nuestro Camarada Alí Rodríguez  Araque, el Comandante Fausto. En el pueblo de Ejido, estado Mérida, vio la luz durante el año 1937, proveniente de una familia campesina, muy humilde, a fuerza de sacrificios logro estudiar, durante su adolescencia, en el liceo Lisandro Alvarado, de Barquisimeto, estado Lara, donde se va relacionando con los jóvenes que resisten y protestan contra la dictadura del general Marcos Evangelista Peréz Jiménez. Luego ingresa a la Universidad de los Andes donde se liga, y luego milita en la Juventud Comunista que hace vida clandestina. Durante la dictadura participa activamente en las tareas de formación, movilización y organización  que los estudiantes desarrollan contra el gobierno de fato.

Durante esa dictadura militar, de 10 años,  la cual contó con el apoyo del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica. Pérez Jiménez implemento el «Plan del Nuevo Ideal Nacional» que consistía en la construcción de grandes infraestructuras habitacionales, autopistas, instalaciones educativas, hospitales, ferrocarriles y el desarrollo de las industrias básicas en la región de Guayana. Ante este cuadro que combinaba el desarrollismo como expresión de la  entrega de la soberanía y las riquezas naturales del país, con la férrea represión hacia el movimiento sindical, estudiantil, campesino y pueblo en general… solo el Partido Comunista de Venezuela (PCV) pudo conservar sus fuerzas organizadas, con mística y en movilización… los comunistas desarrollaron una política de unidad en las diferencias,  y propicio la articulación con sectores nacionalistas de la Fuerza Armada, algunos curas de la iglesia católica, así como los dirigentes y militantes de los partidos Acción Democrática y COPEI.

En el año de 1957, el PCV planteo la creación de la Junta Patriótica, que luego se constituyo en la clandestinidad el 14 de junio de ese año, la cual fue presidida por el periodista Fabricio Ojeda, la Junta trazo una táctica para el derrocamiento de la dictadura, conocida con el nombre de: el «Bloque Único» contra la dictadura. Al respecto Alí Rodríguez , en entrevista concedida a la periodista cubana Rosa Miriam Elizalde, da su testimonio en el libro titulado «Antes De Que Se Me Olvide»:

«La Junta Patriótica logró colocar al margen las grandes diferencias ideológicas y  políticas existentes entre los distintos partidos, para unificar a todas las fuerzas en torno al objetivo común de derrocar la dictadura. El periódico del Partido Comunista, Tribuna Popular, fue un valiosísimo órgano que se mantuvo a lo largo de los diez años de la dictadura (…) Hay que agregar a todo esto un factor que pocas veces es registrado en la historia de esa época. Pérez Jiménez, muy presionado por  acuciantes necesidades financieras, había otorgado varias concesiones petroleras a compañías extranjeras. Sin embargo, en lugar de privilegiar a las grandes empresas que habían mantenido hasta entonces el control de la industria, es decir, la americana Creole Petroleum Corporation y la Shell angloholandesa, prefirió eleccionara un conjunto de empresas independientes. Tal decisión provocó gran irritación entre esos poderosos monopolios y su abierta enemistad.  Rómulo Betancourt, que siempre mantuvo una estrecha y preferente relación con la Creole Petroleum, no tuvo mayor dificultad para trabar una alianza con esa transnacional con el propósito de desplazar a Pérez Jiménez y, como lo demostrarían los hechos posteriores brindar sobradamente sus favores al gran consorcio norteamericano encabezado por David Rockefeller, sucesor de Nelson Rockefeller. Así, en paralelo con la acción decidida que desplegaba dentro del país la Junta Patriótica, desde los Estados Unidos se trazaban planes con objetivos que iban más allá del simple derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez».  (Elizalde. 2012:9-10)

DE LA HUELGA GENERAL A LA INSURRECCIÓN POPULAR

«En Venezuela hay petróleo, y esa es la base  que mueve toda la máquina imperialista».  Ernesto Che Guevara.

El 1° de enero de 1957, temprano, muy temprano, nos disponíamos a hacer la tradicional visita a nuestra amada tía María, en la Puerta de Caracas. Mi tía Carmelina junto a mi primo Elí y mi hermanita Marvelia partieron antes, el resto de la familia, según lo acordado, partiríamos luego, pues bien, de repente escuchamos un ruido ensordecedor que rompió los vidrios de las ventanas, seguido por detonaciones de bombas y balas.. eran los pilotos de la Aviación, de Maracay,  que se alzaban contra la dictadura de Pérez Jiménes y bombardeaban el Palacio Presidencial de Miraflores. En el barrio de Los Mecedores les agarro la revuelta y las balas, a mi tía, primo y hermanita… en la casa los muchachos asustados, mis padres preocupados rogando a San Miguel Arcangel para que aplacara el fuego que nos llegaba de los cielos, rogativas, velas prendidas y promesas a los santos y ave marías a las aminas benditas para que trajeran ilesos a nuestros familiares… así fue, al tiempo llegaron pálidos, llorando, mallugados y llenos de grasa pues se tuvieron que esconder debajo de un camión para evitar las balas que le llovían del cielo en el año nuevo…. a eso del mediodía la radio daba las primeras noticias: URGENTE. ULTIMA HORA. El gobierno que preside el general Marcos Pérez Jiménez informa a la ciudadanía que: facinerosos, traidores a la patria, se han alzado al mando del teniente coronel Hugo Trejo, cabecilla del movimiento que pretendió derrocar el gobierno, ya reducido y preso, este sujeto en esfuerzo inútil alzó al batallón de vehículos blindados con sede en el Cuartel Urdaneta en Catia, y en Maracay, la rebelión fue asumida por un grupo de oficiales de la Aviación Militar y unidades de la infantería motoblindada con sede en el Cuartel Páez. La Rebelión de estos Traidores a la Patria fue derrotada por las fuerzas militares leales al gobierno del general Marcos Pérez Jiménez.  El Ministerio del Interior anuncia a la ciudadanía la implantación del Toque de Queda hasta nuevo aviso. Seguiremos Informando… El silencio se hizo presente en la radio, luego solo se escuchaba música clásica y la repetición del comunicado hasta el infinito.

El periodista y dirigente revolucionario Guillermo García Ponce, integrante de la Junta Patriótica, constituida en la clandestinidad el 14 de junio de 1957, quien la integro por el Partido Comunista de Venezuela,  al referirse a la insurrección militar señala que: «El inesperado movimiento tomó por sorpresa al gobierno dictatorial y tanto Pérez Jiménez como sus ministros se refugiaron en los sótanos en medio del mayor pánico. Sin embargo, la rebelión no tomó el palacio de Miraflores, como debió hacerlo, sino que se dirigió  a Maracay, dando oportunidad a las tropas leales al gobierno a reaccionar y rendir a Maracay. La derrota del alzamiento de Hugo Trejo tuvo un efecto político demoledor contra la dictadura debilitándola al mostrar la ruptura del apoyo militar. Estos efectos políticos sirvieron a la Junta Patriótica, en la clandestinidad, para pasar a la ofensiva en la insurrección contra la dictadura».   (García. 2009:4).

La Huelga General Insurreccional, es la acción táctica que preparo la Junta Patriótica, en la clandestinidad, acción que debería desarrollarse el 21 de enero de 1958, con la participación protagónica de los periodistas, los trabajadores gráficos y los linotipistas, con la finalidad que la huelga general comenzara con un paro de la prensa… bajo las medidas represivas» del «toque de queda», las barriadas de Caracas se lanzaron a las calles. Circulan hojas impresas llamando a la huelga, firmadas por la Junta Patriótica: «La huelga general contra la tiranía es el martes 21 a las 12 del mediodía»… El 21 Venezuela amanece sin prensa, a las 12 del mediodía los vehículos  comienzan a sonar sus cornetas y en las iglesias hacen repicar las campanas, los habitantes de los cerros de la capital comienzan a bajar con la bandera nacional y algarabía, ocupan calles, avenidas y plazas, entre la barricadas comienzan los mítines y también los enfrentamientos con la policía, caen los primeros heridos y muertos, las cárceles son insuficientes para tantos detenidos. La dictadura declara el «estado de sitio», la huelga poco a poco se va transformando en insurrección popular… La Junta Patriótica espera el alzamiento de los militares patriotas comprometidos con el pronunciamiento para las 12 de la noche, el cual no se produce. El día 22 continua la huelga y se profundiza la insurrección del pueblo de Caracas, los contactos entre la Junta Patriótica y los militares patriotas fijan la hora para la rebelión militar: las 6 de la tarde… sin novedad en el frente, el alzamiento militar no se da el día y la hora fijada… la insurrección popular se extiende a otras regiones del país y comienzan los pronunciamientos de las guarniciones militares, entre ellas el alzamiento de los cadetes de la Escuela Militar, Caracas, cuyos cadetes tomaron posiciones de combate en los alrededores de Fuerte Tiuna… En la Madrugada del 23 de enero de 1958, se produce el tan esperado pronunciamiento de los militares patriotas contra la dictadura, se consolida la unidad cívico-militar. El dictador, general Marcos Pérez Jiménez huye de Caracas en el avión presidencial, nombrado la «vaca sagrada», rumbo a República Dominicana.

En el barrio esa madrugada nos despertamos con la algarabía, las vivas a la libertad, los abajo a la dictadura, y las ilusiones alumbrando los rostros de nuestros padres, vecinos y mayores… al rededor de la radio nos agolpamos para oír las buenas noticias, el locutor anuncia  la presencia en los estudios para dirigirse al país del dirigente político que hablara por la Junta: «Pueblo de Venezuela les habla Fabricio Ojeda, Presidente de la Junta Patriótica…» por fin se revelaba la identidad, tan celosamente preservada, de quien había dirigido acertadamente el movimiento clandestino que unifico a los partidos, a los estudiantes y trabajadores y a los militares patriotas en el objetivo común de derrocar a la dictadura… la muchacha, ese día no fuimos a la escuela, estaban suspendidas las clases, ni al parque, ni a hacer mandados… acompañamos a los estudiantes que en autobuses recorrían la ciudad celebrando los acontecimientos, desde ese día al presente, todavía estamos en la calle.

Ahora bien, veamos la reflexión de Alí Rodríguez en su análisis crítico de los sucesos del 23 de enero de 1958:

«Durante el período previo, aunque había una táctica correcta -la del Bloque Único- , no existía en realidad una estrategia de poder para las fuerzas populares. Inmediatamente después de la huida de Marcos Pérez Jiménez, se produjeron intensas reuniones en Miraflores con diversos sectores y en medio de un verdadero caos. Se improvisó una Junta de Gobierno que integraron dos altos del gobierno de Pérez Jiménez, los coroneles Roberto Casanova y Abel Romero Villate. Bastó una concentración popular frente al Palacio de Miraflores para que esos dos oficiales fueran echados de la Junta y sustituidos por dos personajes de los sectores dominantes del país. Así, mientras el Partido Comunista y otras fuerzas de izquierda se movían en la calle para defender el triunfo democrático contra un hipotético retorno de la dictadura, los sectores de derecha, con mucha claridad de objetivos, se reunían en el Palacio de Miraflores para entenderse sobre la nueva organización del gobierno, hecho en el cual tuvo una activa participación la embajada norteamericana.

A partir de esos acontecimientos, la Junta Patriótica y el Partido Comunista, sobre cuyos hombros había descansado todo el peso de la lucha contra la dictadura, entró en un proceso de marginación. Uno de los errores claves en lo que ocurriría más adelante, ese mismo año de 1958, aceptar la disolución de la Junta Patriótica que constituía un verdadero germen de poder popular paralelo y, como parte de esa política, aceptar las condiciones en que se inició de inmediato la campaña para ir a elecciones en diciembre de ese mismo año (…) Eso significó la liquidación del gobierno de Wolfgang Larrazábal, un hombre de pensamiento progresista que encabezó la unidad de la Fuerza Armada Nacional, dando paso a la maniobra que había acordado Rómulo Betancourt antes de regresar a Venezuela desde Washington, pese que el gobierno de transición estuvo presidido por un nacionalista como fue Edgar Sanabria.»       (Elizalde. 2012: 11).

DEL PACTO DE NUEVA YORK AL PACTO DE PUNTO FIJO

«El 23 de enero, lo confieso a manera de autocrítica creadora,  nada ocurrió en Venezuela, a no ser el simple cambio de unos  hombres por otros al frente de los destinos públicos.  Nada se hizo para erradicar los privilegios ni las injusticias.  Quienes ocuparon el Poder, con excepciones honrosas,  claro está, nada hicieron para liberarnos de coyunturas  imperialistas, de la dominación feudal, de la opresión oligárquica. «Fabricio Ojeda.    Carta de Renuncia al Congreso Nacional. 1962.

Rómulo Betancourt, del partido Acción Democrática, salio electo en las elecciones presidenciales de diciembre de 1958, con el apoyo de A.D. obtuvo 1.284.092 votos. Ahora bien esta victoria electoral de Betancourt  tiene su origen en el llamado «Pacto de Nueva York», auspiciado y apadrinado por David Rockefeller, dueño de la Standard Oil, hoy Exxon-Mobil, y el excomunista italiano Sefarino Romualdi, agente de la C.I.A., quien ejercía un alto cargo en los sindicatos reformistas de los Estados Unidos de Norteamérica, la American Federatión of Labor (AFL). Romualdi pone en contacto a Betancour con Maurice Bergbaum, Jefe de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado; e incluso con Allen Dulles, Director-Jefe del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica. El Pacto tuvo como puntos de honor: 1- Aislar a los comunistas y disolver la Junta Patriótica. 2-La Paz Laboral, congelación de las contratos colectivos. 3- Disminución del Gasto Público, reducción y congelación de sueldos y salarios. 4- La alternabilidad para ejercer la presidencia de la República. Y 5- Suspender las concesiones petroleras otorgada por Pérez Jiménez a las pequeñas compañías petroleras no participantes en los monopolios que explotaban los hidrocarburos en Venezuela, a partir de la dictadura de Juan Vicente Gómez, instalada a través de un golpe de Estado contra Cipriano Castro, el 19 de diciembre de 1909, con aprobación previa del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, quienes envían al puerto de La Guaira tres corbetas de la marina de guerra, en señal de apoyo al golpe.

El 20 de diciembre de 1957 se reúnen en el Hotel Atthetc Club de Nueva York:  Rómulo Betancourt, del partido Acción Democrática. Rafael Caldera, del partido COPEI. Y Jovito Villalba, del Partido Unión Republicana Democrática. Contaron con la presencia de Maurice Bergbeum, por el Departamento de Estado. Serafino Romualdi, agente de la C.I.A., y el escritor colombiano German Arciniegas, quienes certificaron la firma del llamado «Pacto de Nueva York». Una vez en Venezuela, el 31 de octubre de 1958, Betancourt, Caldera y Villalba, venezolanizaron la componenda llamándolo el «Pacto de Punto Fijo», nombre del sitio donde fue reafirmado, inmueble propiedad del Dr. Caldera, llamado «Punto Fijo».

El «Pacto de Punto Fijo» inauguro el tiempo de la dictadura de la «democracia» representativa en Venezuela, la cual duro 40 años. Rómulo Betancourt, una vez en la presidencia de la República, fue fiel servidor y cumplidor ante el imperialismo yanqui, aplicando la más cruenta represión al movimiento popular, a los partidos de izquierda, contra los sindicatos obreros y de empleados, al igual que los estudiantes de secundaria y universitarios. La «democracia» representativa a través de su interlocutor, R. Betancourt, lanzo la consigna que define ese momento histórico y su acción antipueblo: «Disparar Primero y Averiguar Después». La demagogia, la represión y la entrega servil a los intereses anti nacionales contaminaron las esferas de los gobiernos adecos-copeyanos por el reparto de la renta petrolera a las élites partidistas y a la burguesía parasitaria agrupada en FEDECAMARAS. Otra de las consignas fue: «Segregar y aislar a los comunistas», quienes a la vista del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, eran el mayor peligro.

A todas estas el joven Alí Rodríguez Araque, se incorporo a la Juventud Comunista de Venezuela (1956) siendo estudiante de derecho en la Universidad de los Andes, Mérida, de donde es expulsado y perseguido por la dictadura de Pérez Jiménez… En 1961 obtiene el titulo de abogado en la Universidad Central de Venezuela, «Promoción Fidel Castro», a partir de ese año hasta 1964 se dedica militantemente a la defensa de los sindicatos en el estado Carabobo, hasta que es acusado y perseguido por subversivo, situación que le obliga a pasar a la clandestinidad.

Alí Rodríguez, señala que ese período, el de Betancourt, inicia un camino tormentoso para Venezuela. Por un lado se experimenta un tremendo auge del movimiento obrero, los comunistas van ganando terreno en las elecciones sindicales posecionándose de las directivas, incluso la de los sindicatos claves de la industria petrolera. Lo mismo sucedió en la organización de incontables ligas campesinas bajo la dirección de los comunistas, en algunas oportunidades con sectores progresistas, nacionalistas y revolucionarios de Acción Democrática. Y en el seno del movimiento estudiantil se produce un abrumador apoyo a la juventud del PCV y de la izquierda de AD, que más adelante daría origen al Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Por otro lado, nos dice Alí: «Casi de inmediato aparecieron bandas armadas de carácter fascista organizadas por Acción Democrática bajo la dirección política de Rómulo Betancourt. Se inicia así la práctica rutinaria de asaltar los sindicatos donde perdían las elecciones. Hubo muertos y numerosos heridos como consecuencia de los asaltos de esas bandas fascistas contra asambleas pacíficas e inermes. De allí que, de nuestra parte se iniciara la organización de grupos de autodefensa, aunque muy pobremente dotados. En algún momento, incluso yo mismo estuve envuelto en aquellas situaciones. (…) Ante esa feroz represión, en la Juventud Comunista comenzaron a organizarse los grupos armados que recibían algún entrenamiento militar y que más tarde, darían lugar a las Unidades Tácticas de Combate (UTC) como respuesta a esa situación. (…) Lo que quiero decir es que la acción guerrillera no vino de la nada. Se conjugaron una serie de factores de distinta naturaleza, que fueron determinando una respuesta armada».    (Elizalde. 2012: 14-15).

III CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA

CANCIÓN DEL SOLDADO JUSTO

«A los montes me voy, me voy completo

y espero regresar de igual manera».

(…)

«Me voy a despeñar sobre los crueles

que han hecho de la patria un agujero

y si no asiste el pecho a la camisa

y me matan de muerte sin lucero,

esperadme, os lo pido caminando,

que yo regresaré como los pueblos

cantando y más cantando y más cantando».

Víctor -Chino- Valera Mora. 1961.

Ante la irreversible situación planteada por el imperialismo a través de su representante en la presidencia Rómulo Betancourt ,el pueblo trabajador no tuvo otra opción que resistir la arremetida de los cuerpos de represión del Estado y las bandas armadas de AD. La juventud trabajadora, campesina y estudiantil se convirtió en la vanguardia armada del pueblo venezolano, bajo el maravilloso influjo de la Revolución Cubana, dirigida por Fidel Castro. Es así que durante la realización en la clandestinidad del III Congreso del Partido Comunista de Venezuela, del 10 al 16 de marzo de 1961, este Congreso decidió, por mayoría, no por unanimidad, asumir la tesis de la lucha armada, como vía insurreccionar para la toma del poder político en Venezuela. según testimonia Alí Rodríguez:  «tesis que también siguió la izquierda de Acción Democrática, convertida en el MIR. Tiempo después, un sector de Unión Republicana Democrática, liderada por José Vicente Rangel y José (Cheito) Herrera, que se convirtió en Vanguardia Popular Nacionalista (VPN), enfrentaría también la ratificación de la alianza de este partido en lo que llamaban «la ancha base»,  dominada por Acción Democrática durante el gobierno de Raúl Leoni».

Causas y efectos que determinaron  y signaron  la vida de las y los venezolanos y sus instituciones, que determinaron el reflujo del movimiento popular-revolucionario, y la derrota política que sufrimos las y los revolucionarios que militamos en los partidos que asumieron la lucha armada durante las décadas de 1960, 1970 y 1980.  Ahora bien, la verdadera causa económica de la crisis social en Venezuela, fue todo lo relacionado con lo injusto de la distribución de la renta petrolera, la entrega de nuestras riquezas naturales a la explotación de los consorcios petroleros transnacionales, así como el deterioro y crisis de las instituciones de el Estado que conformaban la República de Venezuela.

En todo este devenir político tenemos que Alí Rodríguez , quien para esa época, se le conoce como el Comandante Fausto, participa en la confrontación armada en diferentes frentes de lucha del campo y la ciudad, hasta ser uno de los principales dirigentes revolucionarios que formaron la dirección política de la Comandancia de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) y del Partido de la Revolución Venezolana (PRV), desde 1966 hasta 1979, año en que encabeza el equipo de negociación con el gobierno de Luis Herrera Campins (COPEI), para la incorporación a la vida legal del PRV.

MENE-PETROLEO

La cuestión petrolera, en Venezuela tiene una característica de origen histórico que se remonta al 24 de octubre de 1829, en Quito, donde Simón Bolívar dictó su trascendental Decreto: «…conforme a las leyes, las minas de cualquier clase corresponden a la República, cuyo gobierno las concede en propiedad y posesión a los ciudadanos que las pidan bajo las condiciones expresadas en las leyes y ordenanzas de minas y con las demás que contiene el Decreto…». Desde entonces el subsuelo y todo lo en él contenido, es propiedad de la Nación. El texto del Decreto del Libertador define lo esencial que debemos defender.       (De la Plaza. 2008:6).

Volvemos a analizar a la luz reflexiva del camarada Alí Rodríguez la CAUSA  y las Consecuencias del manejo de la cuestión petrolera en la historia de Venezuela del siglo XX. Veamos:

«En nuestro caso, la relación del capital-tierra, esta vez ya mundializada, ocurre en torno a otro recurso natural: el petróleo…el propietario es el Estado venezolano. Este, como la casi totalidad de los Estados modernos, impone una contribución por el acceso a cualquier yacimiento minero, particularmente en el caso de los yacimientos petrolíferos. Pero hay algo mas: explorar para buscar petróleo, extraerlo, transportarlo y exportarlo, implica ocupación de territorio, pues el petróleo, como todo recurso natural, está alojado en la tierra. Está envuelto, pues, un problema territorial y, como tal, de soberanía. Esa contribución tiene, ya lo dije, la forma conocida como regalía minera. El capitalista contabiliza el pago de la regalía como un costo y lo traslada al precio, es decir, al consumidor final. Como, a su vez, los Estados de los mayores consumidores cobran impuestos, también influyen en el precio final. Encima de todo esto los especuladores en los  mercados de futuros que suelen embolsillarse enormes ganancias a través de la simple y muy lucrativa compra y venta de contratos, se conforma un tejido de intereses capitalistas concurrentes en la eliminación de toda contribución tributaria, bien sea que esta asuma la forma de regalía o de impuesto sobre la ganancia».   (Elizalde. 2012: 19).

El petróleo -y más precisamente, la renta petrolera-  ha sido el factor clave en la conformación de la sociedad, la economía, la cultura, los valores, la ética y el comportamiento político de las y los venezolanos del siglo XX, proyectándose a los comienzos de este siglo XXI, que signan las relaciones de nuestro país en el ámbito pluripolar a nivel internacional. Y para entender este dilema que se nos plantea en relación al ¿Cómo resolvemos el dilema entre el capitalismo y nuestro socialismo bolivariano?. En ese sentido Alí Rodríguez nos remite a las fuentes originarias de la economía clásica, desarrolladas por Carlos Marx en «El Capital»: según el cual existen tres factores de producción: 1- el capital, al que corresponde la ganancia, y más específicamente, el interés. 2- el trabajo, al cual corresponde el salario, al obrero que crea la riqueza. 3- la tierra, es decir, la renta de la tierra. Esta consiste en la remuneración que impone el propietario de una porción territorial, o quien ejerce su administración, a todo aquel que tiene interés en explotarla en agricultura (superficie), o bien sean las riquezas del subsuelo, aguas profundas, metales (oro, plata,o cobre) y piedras preciosas, minerales raros como el coltan, por ejemplo , carbón mineral, o petróleo.

Consultamos «El Proceso de Privatización Petrolera en Venezuela», de Alí Rodríguez, donde el Camarada nos dice: «El capital y el trabajo son factores activos. El primero interviene mediante la inversión, la organización y ejecución de las distintas actividades dirigidas a la explotación del recurso natural, mas su objetivo es obtener una ganancia, tanto mejor cuanto más alta ella sea. El trabajo implica el despliegue de la energía humana del trabajador para producir los bienes que persigue el propietario del capital, a cambio de lo cual recibe un salario destinado a cubrir su subsistencia. El propietario de la tierra, en cambio, no realiza ninguna actividad, pues se limita a percibir la renta, esto es, la contribución que impone por el acceso a su propiedad territorial. Su objetivo será obtener la más alta renta posible. Sin embargo, en ciertos casos, el terrateniente también puede actuar simultáneamente como capitalista. (…) De tal manera se sentirá con derecho a obtener, no solamente una renta, sino una ganancia».      (Rodríguez. 2007:13-14).

El Estado de la República Bolivariana de Venezuela tiene el monopolio de los recursos naturales incluyendo los que están en el subsuelo, entre otros los hidrocarburos. De tal manera que quien quiera acceder a ellos debe hacerlo previa autorización del Estado, conforme lo prescrito en la Ley Orgánica de Hidrocarburos (Decreto N° 1.510 – 02 de noviembre de 2001). Promulgada por el Comandante-Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, desde el Parque La Petrolia, Municipio Junín, Estado Táchira, el 1° de enero de 2002.

El Estado actúa literalmente como un Estado terrateniente (solamente más allá de nuestras fronteras, a lo interno no se impone esa renta, por ejemplo, los combustibles en el mercado interno se distribuyen virtualmente gratis, en comparación a los precios del mercado internacional), pero, al mismo tiempo, como soberano, hecho éste que adquiere importancia jurídica, política y ética.

Al referirse  a la actual situación de la industria de los hidrocarburos, a partir de la promulgación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos el Camarada Fausto afirma: «Desde la nacionalización, al invertir en la exploración, producción, transporte, refinación, transporte y comercio de hidrocarburos, el Estado actúa como un Estado capitalista, con lo cual obtiene ganancias que se expresan en las declaraciones de dividendos por parte de la empresa pública PDVSA. Ahora bien, es de resaltar que, aun cuando la renta se expresa como un costo de producción y se carga a los precios, la misma solamente se cobra fronteras afuera.(la renta petrolera no la pagan los venezolanos, sino que se le carga a los consumidores en el exterior a través de los precios). De manera que la lucha interna en Venezuela no ha sido confrontación por la eliminación o reducción de la renta de la tierra, sino más bien una lucha distributiva del flujo rentístico proveniente del exterior. Ello ha generado, en muchos momentos de nuestra historia moderna, el espejismo de una prosperidad que no se sustenta en un desarrollo real de nuestras fuerzas productivas, sino en un reparto de la renta que, aunque desigual, ha perfumeado la mayor parte de los sectores de nuestra sociedad».

A través de más de cinco décadas de indetenibles haceres revolucionarios del Camarada Fausto, quien milito desde la clandestinidad que imponía la lucha armada (1964-1978).  Alí Rodríguez, en la legalidad, en las actividades con las y los trabajadores, campesinos y estudiantes, en su carácter de dirigente revolucionario. Como Diputado en el Congreso Nacional (1983-1998), defendiendo la soberanía nacional ante las fuerzas del neoliberalismo que pujaban en la cuarta república, la dictadura de la democracia representativa, por ponerle la mano a la renta petrolera vendiendo e hipotecando al país ante las transnacionales imperialistas de los hidrocarburos. Como orientador desde antes del «Por Ahora» de Chávez, y el Movimiento Bolivariano 200…hasta ocupar cargos ministeriales en el Gobierno Bolivariano: Ministro de Energía y Minas (1999). Designado como Secretario General de OPEP (2000). Presidente de Presidente de PDVSA (2002). Ministro de Relaciones Exteriores- Canciller (2004). En la cartera del Ministerio del Poder Popular para la Economía y Finanzas (2008). Desde el Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica (2010), Como Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas -UNASUR. (2012). Embajador Extraordinario y plenipotenciario de la República Bolivariana de Venezuela ante la República de Cuba (2006, y en varias oportunidades hasta 2018). El Presidente Obrero Nicolás Maduro Moros, lo nombra Presidente Honorario de PDVSA (2017).

En las faldas del Wuaraira Repano, en las cercanías de la quebrada Anauco, un 25 de febrero de 2013, nos vimos por última vez, intercambiamos libros, hablamos del teatro de César Rengifo, a quien él conoció en los años 60, y fue uno de los le dio su apoyo logístico en las acciones de la clandestinidad. Disertamos sobre dos obras teatrales del dramaturgo: «Lo que Dejo la Tempestad», que trata sobre el drama de la Guerra Federal, la problemática de la posesión de la tierra y del General del Pueblo Soberano Ezequiel Zamora. Y de «Las Torres y el Viento» drama que aborda el problema petrolero en la Venezuela del siglo XX. Luego nuestra conversación nos llevo al año 1972, fecha en que nos conocimos en la Escuela Popular «César Sánchez», en el sector Sierra Maestra, del barrio 23 de Enero de Caracas, esa parte fue como un compartir de «memorias y cuentos», sobre lo andado, lo aprendido, las diferencias y las convergencias… y sobre todo el porvenir nacional e internacional… me dedico su libro «Antes de que se me Olvide»: «Para Jesús Mujica, Camarada desde los tiempos duros y con la firmeza de siempre. Con mi mayor afecto. Alí Rodríguez. Caracas, 25-2-2013.

Antes de despedirnos, sin saberlo para siempre, tomo de su mesa uno de sus libros: «El Proceso de Privatización Petrolera en Venezuela» y a viva voz leyó para los presentes un párrafo de «Una Introducción Necesaria»:   «De allí que, para la reflexión del presente, debe tomarse en cuenta una realidad histórica: la renta de la tierra fue la categoría económica dominante del feudalismo como sistema económico, social y cultural; la ganancia ha sido -y es – la categoría dominante a lo largo de la existencia del capitalismo como sistema. ¿Cuál debe ser entonces, la categoría dominante en el socialismo? El más elemental raciocinio nos conduce al trabajo como la fuente de todos los medios indispensables para la existencia del ser humano. Que el trabajo sea la categoría dominante y el más alto valor de la sociedad humana, es la guía que orienta y caracteriza todo el proceso hacia las formas socialistas de organización y de Vida.

 

PARA SEGUIR LEYENDO Y VIVIENDO:

-De La Plaza, Salvador. El Petróleo en la Vida Venezolana. Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica. Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales. Fondo Editorial – Colección Bibliográfica N° 3. Primera Edición: octubre de 2011. República Bolivariana de Venezuela.

– Breve Historia del Petróleo en Venezuela. PDVSA. Caracas-Venezuela, 2008.

-Elizalde, Rosa María. Antes de que se Olvide.Conversación con Alí Rodríguez Araque. Editora Política. La Habana-Cuba, 2012.

-García Ponce, Guillermo. Tal día como hoy. COFAE. Colección Historia N° 4. Caracas-Venezuela, 2009.

-Mujica Rojas, Jesús. César Rengifo A Viva Voz. Alcaldía de Caracas, Fondo Editorial Funndarte. Caracas-Venezuela, 2013.

-Rengifo, César. Tetralogía del Petróleo. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Caracas-Venezuela, 2010.

-Rodríguez Araque, Alí. El Proceso de Privatización Petrolera en Venezuela. Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica. Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales. Fondo Editorial – Colección Bibliográfica N° 5. Primera Edición: julio de 2012. República Bolivariana de Venezuela.

– Servir al Pueblo. El desafío socialista. Ministerio del Poder Popular para las Industria Básicas y Minería. Caracas-Venezuela, 2007.

-Travieso, Fernando y otros autores. La Historia Petrolera Venezolana. LA PETROLIA. El «Acuerdo de Achnacarry» y la Petrolia del Táchira. Observatorio Socialista Petrolero.       Caracas-Venezuela, 2012.

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