Haití sin presidente, pero con un primer ministro

Escrito por Red Angostura

El magnicidio da paso al gobierno de un primer ministro que el pueblo haitiano no ha elegido;  a un gobierno sin presidente que ya nombró su gabinete.

Así se extingue el liberalismo político y la democracia representativa: Jovenel Moise gobernaba mediante decretos ejecutivos porque las elecciones legislativas no se realizaron entre 2018 y 2021 y el estado de sitio post magnicidio es blanqueado con la figura de un estado de emergencia a cargo de Ariel Henry.

La barbarie de los mercenarios colombianos ha sido blanqueada por la revista Semana de Colombia, el FBI y la elite haitiana con la fórmula de “un gobierno consensuado”  mediante  una narrativa melodramática que deja en las sombras el porqué del magnicidio que incluye presentar a los asesinos como “los intrusos” que asaltaron la residencia de Jovenel Moise quién demandaba ayuda y “suplicaba frenéticamente” que no lo asesinaran.

Tras la oleada mediática de cómo fueron los hechos, de la  crónica oficial que enfatiza minuto a minuto las acciones puntuales del magnicidio, se impone el anonimato del porqué son contratados los mercenarios   suficientemente identificados como ex  miembros del ejército colombiano  vinculados con oficiales que todavía cumplen funciones en la  estructura militar oficial de Colombia.

Con el lenguaje neoliberal diremos que el magnicidio por encargo a una banda de terroristas colombianos que controla cada vez más segmento del mercado global de los mercenarios y por tanto ejecutan operaciones claves  relacionadas con las intervenciones militares avanzadas por los Estados Unidos y en la Seguridad interna de varios países: una amplia cobertura mediática  visualizó, hace pocos meses, la participación de ex soldados y ex oficiales colombianos   en la guerra del Golfo Pérsico y particularmente en la que desarrollan en la guerra de los Estados Unidos y Emiratos Árabes contra la nación de Yemen.

Entonces, más allá o más acá de la gira oficial del director de la CIA a Colombia y Brasil, el significado real de la “incursión de los intrusos”  es la afirmación del genocida Iván Duque, “la mayoría de los colombianos implicados en la operación de Haití desconocían que su misión era matar.”. En esa infame declaración tenemos la faz terrorista del enemigo de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

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